sábado, 20 de marzo de 2010

ROMERO


YO QUISIERA HACER UN LLAMAMIENTO DE MANERA ESPECIAL A LOS HOMBRES DEL EJERCITO, Y EN CONCRETO A LAS BASES DE LA GUARDIA NACIONAL, DE LA POLICIA, DE LOS CUARTELES


Hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: NO MATAR... Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios... Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla... Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado... La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el Gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre... En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión...!

Homilía del domingo 23 de marzo de 1980. Monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de ese año por la dictadura salvadoreña, cuando consagraba el pan y el vino en el altar.


A cada uno de nosotros nos está diciendo Cristo: si quieres que tu vida y tu misión fructifique como la mía, haz como yo: conviértete en grano que se deja sepultar, déjate matar, no tengas miedo. El que rehuye el sufrimiento se quedará solo. No hay gente más sola que los egoístas. Pero si por amor a los otros, das tu vida como yo la voy a dar por todos, cosecharás muchos frutos, tendrás las satisfacciones más hondas. No le tengas miedo a la muerte, a las amenazas. Contigo va el Señor. El que quiera salvar su alma, es decir, en frase bíblica, el que quiera estar bien, el que no quiera tener compromisos, el que no se quiere meter en líos, el que quiere estar al margen de una situación en que todos tenemos que comprometernos, ése perderá su vida. Qué cosa más horrorosa haber vivido bien cómodo, sin ningún sufrimiento, no metiéndose en problemas, bien tranquilo, bien instalado, bien relacionado políticamente, económicamente, socialmente. Nada le hacía falta, todo lo tenía. ¿De qué sirve? Perderá su alma. Pero el que por amor a mí, se desinstale y acompañe al pueblo, y vaya en el sufrimiento del pobre, y se encarne y sienta suyo el dolor, el atropello, ése ganará su vida, porque mi Padre lo premiará.

(Homilía 1 de abril de 1979, VI p. 249).

El Espíritu de Cristo nos ha ungido desde el día de nuestro bautismo y formamos entonces un pueblo que no se puede equivocar en creer. ¡Qué consuelo me da esto, hermanos! Ustedes no se equivocan cuando escuchan a su obispo y cuando acuden, con una constancia que a mí me emociona, a la catedral a escuchar mi pobre palabra. Y no hay un rechazo, sino al contrario, siento que se acrecienta más en el corazón del pueblo la credibilidad a la palabra de su obispo. Siento que el pueblo es mi profeta.

(Homilía 8 de julio de 1979, VII p. 61).


¡Monseñor Oscar Arnulfo Romero, pastor nuestro, presente en tu pueblo latinoamericano!

viernes, 19 de marzo de 2010

LOS MISERABLES: El Extranjero.

A medio camino entre Macri y Ricardo Fort. Cuatrosporcuatros que lo siguen, que lo entornan como a un narco de película (un narco colombiano de película). Y el tatuaje que asoma indisimulable por el cuello de la camisa, indescifrable e incómodo, si la ocasión aconseja saco y corbata.

El Colorado dice que es peronista aunque no lo parece. A menos que se reivindique ese “peronismo empresario” que perdió la pulseada tras el Congreso de la Productividad (1955), ante las Comisiones Internas de la base social indiscutida e indiscutible del peronismo. No es cuestión de hacer uso del peronómetro, son sólo asuntos de la Historia.

Así y todo ganó una elección en la provincia de Buenos Aires, por poco pero ganó. No es un dato menor, trae a la memoria la alianza fatal del menemismo: los más ricos votando junto a parte de los más pobres. ¿Es así?, compañeros mejor capacitados para esto deberán investigarlo. Pero suena a eso y preocupa, claro.

Tiene un plan, guarda. Parece que nunca nos lo va a contar, pero dice que lo tiene. Arrancó con el tema (manoseado hasta la mugre) de la “seguridad”, nos cansamos de verlo (al menos) en enormes carteles por Panamericana en la ruta norte a los countries y barrios cerrados. Lo único concreto fue la página web en la que cada mal parido podía denunciar a su vecino y/o al vago del barrio que le caía mal, sin ninguna prueba y sin que nadie le pida justificación. Una especie de escrache contra la “delincuencia”.

¡Y este gobierno que no hace nada!, parece decir en su mueca que va de la indignación estudiada a la gélida sonrisa burlona. Tiene ese contenido desparpajo de los lúmpenes con guita. Es otro hombre de la derecha al que le cayó la ficha de que hay que arrastrar peronismo. Sacárselo al adversario (Cristina y Néstor) y tenerlo de base social (alfombra, tapiz, adorno de cazadores en el living).

Tiene un plan, tiene empresas, tiene ambición, tiene poder. Ahora se sube el precio pretendiendo la candidatura máxima y haciendo bardo entre los barones de la derecha. Pero no se va a poder por ese asunto constitucional que todos sabemos… Dice la carta magna: “a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino.” Y eso lo inhibe definitivamente.

domingo, 14 de marzo de 2010

LOS MISERABLES: El Cabezón

En los años de la chatura más grande que pude ver y sentir, el ruido más común que te acompañaba caminando las barriadas del conurbano sur bonaerense (villas, asentamientos, caseríos perdidos entre rutas que no iban a ningún lado) era el de las botellas plásticas de agua semienterradas en las calles terrosas sin vereda. Distinguías las parejas sin infancia ni adolescencia porque uno de los dos -vestidos igual de buzo y pantalones deportivos- llevaba panza de embarazo. Eran los tiempos del “Fondo del Conurbano”, casi un millón de pesos-dólar (1 a 1) diarios para reivindicar a la provincia más grande y más poblada de la Argentina. Eran los tiempos en que gobernaba Duhalde.


El bañero de Banfield. El hombre de la “renovación” que le había torcido la boca a Cafiero para irse a la aventura con Menem. Don Corleone, la merca como pago político como te contaban todos los vecinos en voz baja (y la corto acá con esto porque uno no tiene las pruebas y tampoco el cinismo de la Dra. Carrió como para pedirle disculpas delante de un juez y sin periodistas).


Un hombre desagradable y tributario de tantos punteros conservadores de la provincia de Buenos Aires que abonaron el primer peronismo, no por identificación con el coronel líder de los trabajadores, sino por odio al yrigoyenismo “corrompido y obrerista” que les sacó la administración nacional en virtud de la ley Sáenz Peña. Ese “peronismo” de la tradición, la “famiglia” y la propiedad privada en que se refugian también hoy reaccionarios de toda laya.


De todas maneras, no es algo personal. Es estructural. Recordemos cuando el Senador se hizo cargo del Ejecutivo flamígero entre el humo del 2001, su mejor perfil. No había llegado por los votos (que siempre le son y le serán esquivos) pero finalmente había llegado. No hay que ser hipócritas (no hay que parecérseles): casi todos respiramos aliviados, alguien se hacía cargo del barco perdido. Comenzó a tomar medidas, a poner paños tibios, a componer el desastre. Respiramos aliviados pero así y todo hay que ir por partes, que no son detalles menores.


Con la pesificación asimétrica el ingreso de cada argentino se redujo a una tercera parte, una meta que las patronales no vislumbraban ni en su mejor utopía. Las empresas –y más que ninguna, los bancos “acorralados”- licuaron sus deudas de la noche a la mañana. Corrieron “salvatajes” estatales, de esos que el liberalismo no quiere oír hablar o, mejor dicho, de esos que son la función especial que el liberalismo le otorga al Estado: privatizar las ganancias, socializar las pérdidas. Hecho esto, el notable Mendiguren dejó el ministerio de la Producción. Misión cumplida.


Planes para los piqueteros, planes para los Intendentes. Colchón a la bronca y poco a poco la “revolución asamblearia” se extinguió junto a su ideología de lavandina. Todo se fue haciendo más o menos normal, el robo a gran escala del neoliberalismo (alias “la década del noventa” de la que el Senador Presidente había sido protagonista insustituible) también.


Hasta hubo tiempo para ponerse duro de nuevo y soltar los perros. El perro Franchiotti por ejemplo en el puente Avellaneda. Dos piqueteros muertos. Zafarrancho de la política y vergüenza de la democracia. El Senador torció la boca y se achicó el “mandato”. Otra causa al viento.


Lo de “la producción” vino después. El Movimiento Argentino Productivo y la verborragia como si se tratara del Primer Plan Quinquenal, pero sin el ímpetu industrializador y redistribucionista de Perón. Una mueca de Perón.


Y allí está, con muchos menos amigos, con mucho menos manejo, pero con mucha capacidad de daño. Rumiando rencores, lamiéndose heridas. Detrás de cualquiera porque no puede estar al frente. Diciendo que lo obligan a volver, que debe llevarse al “monstruo” que trajo (a Néstor), que nadie como él interpreta al Justicialismo. Y quién pondría en duda que representa a ese Justicialismo “disidente” en derrota, anacrónico y patéticamente conservador.

jueves, 4 de marzo de 2010

LA JAURIA

Todos juntos tras la presa... Jadeando, ladrando, aullando, hiriendo árboles y caminos, arrasando matas, corriendo desenfrenados barranca abajo. La huelen, la tienen cerca. Creen que la tienen cercada. Los cazadores (los amos) desde sus caballos siguen a distancia, no tienen apuro, presienten. Creen que casi la tienen en la mira.

Dogos rubios tatuados, hienas desolá, chacales jabalizados profetizadores tostadas, perras de cejas juntas y colmillos sucios (como el traidor de su asesor), ex vicecampeones silenciosos y acomodaticios, inútiles mastines radicales llenos de rencor, viejos sabuesos ingleses de prosapia pineda, cuzquitos provinciales conservadores escondidos tras la pevé, y el viejo patriarca de todos que vuelve a la cacería después de tanto olvido. Muchos perros rabiosos que ninguna vacuna podría cambiar. Rabiosos de odio, de frustación, de ambición. Perros con los bolsillos forrados de tanto robar. Perros arrastrados y arrodillados ante los cazadores de a caballo.


A unos pasos y siguiendolos casi al trote, van los ayudantes uniformados, los que se creen ni sirvientes ni amos, bienpensantes y letrados. Participan de la cacería, pero por las miradas cómplices se pasan santo y seña de otras conspiraciones "superadoras". Dicen odiar a los cazadores, despreciar a los perros, pero van detrás, siempre van detrás.


¿Qué une a esta corte de los milagros? El deseo de la presa. Atraparla, desgarrarla, hacer de cuenta de que nunca ocurrió. De que el peronismo combativo y combatiente del proyecto nacional nunca existió. Para eso, nada es poca cosa. Respiran odio y se alimentan de odio. Porque ese peronismo sigue siendo el hecho maldito del país burgués.


Terminar con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Acabar con la experiencia que comenzó en el 2003, para finalmente restaurar los monopolios y exaltar el privilegio, aún con lo poco que se les quitó.


Usar la bronca que sembraron, ahora que tienen a mucha gente atontada. Obligar a la gente a dispararse a la cien como lo hicieron con éxito el 28 de junio.


Decir que no lo van a lograr, sería una brabuconada cargada de secreta impotencia. Sentir que confiamos en el pueblo es sabiduría. Ser uno más de ese pueblo es la única verdad. La zorra corre libre, bandadas de gorriones bravos la cuidan.


martes, 23 de febrero de 2010

FRENTES DE TORMENTA (análisis mate en mano)

Frentes de tormenta como para tener en cuenta, usando la metáfora fácil que nos dio este febrero...

Tenemos la ley de medios paralizada en la justicia y hay que tener en cuenta que el poder monopólico amenazado ya diseñó la estrategia para detener, minar y terminar destruyendo la ley o cambiarla en su implementación. Todo el tiempo que ganen será eso: tiempo ganado para salvaguardar intereses, reequilibrar las cargas y encontrar nuevos y mejores aliados. Saben que la ley y su concreción no debe pasar. Debilitar al gobierno es lograr parte sustancial del objetivo.


Tenemos también un previsible "brote" de carestía...¿inflación?, tal vez no sea la caracterización correcta. A los fines prácticos poco importa; bien sabemos que el alza de precios y sobre todo de los consumos sensibles (el estómago es un órgano sensible si los hay), tiene un poder destructivo arrollador. No hay explicación que valga frente a la góndola desquiciada. Entre otras cosas, en mes y medio el subsidio por hijo se vio disminuido en una no desdeñable proporción.


Además, la "oposición" (o las oposiciones) van alineandose, realineandose, en vistas de obtener ventajas en el manejo de las comisiones, indudables sectores de poder desde donde disminuir la potencia del Ejecutivo. Toman los resultados de la elección del 28 de junio pasado como la inauguración de un curioso "sistema parlamentario" criollo, para el que han omitido proponer una reforma constitucional al efecto. Y allí van por derecha y por izquierda, esto parece convenirles a todos.


Estos son los principales problemas que trae marzo. Es cierto que la "opinión pública" ha quedado un tanto descolocada luego del asunto Redrado. Fue tan abrumadoramente tendenciosa la actitud de los medios (del monopolio y sus amigos) que la gente comenzó a dudar. Es cierto también que cada vez más fulanos se asomaron a programas como "678", por decir algo. Se romplio la credibilidad del discurso que azotaba a las gestiones K. Lo que no quiere decir que se haya dado vuelta la tortilla ni mucho menos. Tenemos problemas.


El gobierno va tomando medidas, midiendo las tácticas, usando los tiempos. Es un gobierno activo sin duda. ¿Alcanza? No. Sirve como timón, como guía y aliento. El gobierno tiene la mayor responsabilidad y vino demostrando que se hace cargo y que, con mayor o menor velocidad, es capáz de reaccionar creativamente.


Lo que vaya pasando en el PJ es de vital importancia y lo que pase en el peronismo (realmente existente), lo es aún más. Esta es una disputa seria acerca de si va a prevalecer este proyecto (con sus más y sus menos) o el vinculado al paradigma liberal conservador, que supo juntar adherentes en el autodenominado "peronismo disidente". No es tiempo de inaugurar terceras vías ni de comenzar la construcción de un progresismo desvincualdo de la experiencia peronista, como si esas cosas fueran molestias de un pasado superado. Desde ya, esto que digo es una posición política.


Cada uno a lo que sabe hacer, después de todo porque hay cosas para cada uno. Tal vez no se arregle este mes el tema de la unidad del campo nacional y popular ni nada de eso, por más convocatorias que se hagan. Lo que si debe pasar es que cada agrupación, grupo de militantes, de este lado del asunto -con el proyecto nacional que lideran Néstor y Cristina en general, y desde el peronismo en particular- nos dediquemos a lo que debemos hacer. Extender la llegada al territorio con las formas variadas y múltiples que dio la experiencia de los últimos años, vincularnos más con la gente de a pie que es presa de la andanada mediática.


Bancar, avanzar, impedir que logren paralizar al gobierno y, menos aún, que nos puedan hacer retrocer en lo que se ha logrado desde el 2003 hasta acá. Tomar aliento en marzo y ver cómo hacerle justicia al año del bicentenario.


viernes, 19 de febrero de 2010

martes, 16 de febrero de 2010

UNATRASOTRA

La cuestión es volvernos locos... Y van probando, la agenda está cargada como una 1125 con respuestos para durar hasta el 2011, con la bocadel cañón sobre la cien.

La peor puñalada es atacar el consumo popular. Este pueblo que come tanta carne (algo más que otros ya que somos el pueblo de las vacas, no el país de las vacas) y se resiste a pagar 80 pesos el kilo de lomo como quería el prohombre rural de las/los cacatúas de Palermo Yoni.

Vale recordar: casi todo estaba en la 125. Qué hacer con las retenciones a la super renta agraria, cómo incentivar (subsidios mediante) otros cultivos, las posibilidades de recuperar el stock ganadero arrasado por el yuyo verde que plantan hasta en las banquinas de las rutas... Y le dijeron que no a la 125 recargada tras el debate de diputados. Le dijeron que no. A este gobierno que les había salvado los campos (tras el incendio de Cavallo -varias versiones- y la Alianza), les había dado la infraestructura económica y financiera para competir en el mercado internacional, les había puesto el dolar a tiro. Pero que quería a la vez repartir el fruto de un esfuerzo colectivo y encima, comenzar a corregir el rumbo peligroso del monocultivo. No, a todo eso no. Y lograron el apoyo de fulanos que por todo acercamiento a las cuestiones rurales tenían la maceta del balcón. Error nuestro, puede ser. Malaleche de ellos, sin duda.

Ganan los capos de la mafia agraria, ganan los supercapos de la especulación financiera. Pierde el país real. Saben que no tenemos las proveedurías de Eva Perón para regular los precios. Saben que el control de precios es casi mala palabra y saben cómo harían en dos minutos mercados negros y desabastecimiento. Dejaron un Estado atado de pies y manos.

Nosotros tenemos a Moreno, aunque no les guste. Al menos a Moreno, pero no alcanza. Vamos a tener que ir pensando en bancar las medidas del Gobierno cierre de exportación de carne incluída, ver cómo controlamos los precios junto con la CGT y las organizaciones populares, ver... porque esto así no queda. No se juega con el estómago de la gente.

sábado, 13 de febrero de 2010

BICENTENARIO

Son como oleadas furiosas que rompen en las piedras. Se deshacen y parece que jamás hubiera pasado nada, hasta la próxima onda. Es así, este es un gobierno acechado, decisión que se tomó cuando se tuvo plena conciencia de lo que significaba la administración de Néstor Kirchner. Destrozar a Cristina, detener la ola "nacionalista" de los nostalgicos peronistas, borrar del mapa la ilusión de un "proyecto nacional" (antiguedad que daban por muerta a mediados de los setentas junto con su impulsor más extraordinario). Es más que "poner palos en la rueda", es más que la "máquina de impedir".

Se trata de volver a los patrones (tal cual) del neoliberalismo en este momento y luego de la experiencia K. ¿Cómo? De cualquier manera. Comenzó con la "defensa de la República", de sus instituciones y mecanismos legales, desligandolos de todo contenido o, peor, contraponiendo el formal cumplimiento de los ritos como único habilitante de contenidos que estarían dados por la fundación del Estado Nación en el siglo XIX. Un neoplatonismo político que reserva ideas "puras" (mecanismos políticos formales y correctos) volviendo al falaz dilema liberal entre la "libertad" y la "igualdad" (Tocqueville por los palos).

Con estas cuestiones se tratan de ocultar intereses enormes (que no les gusta mostrar): la super renta sojera hecha por y a costa del esfuerzo del país (ya fue explicado, pero un día volvemos sobre esto); la disponibilidad a ultranza de los fondos de los futuros jubilados por empresas privadas que "timbeaban" con la guita y cobraban encima comisiones; el mantenimiento de un verdadero monopolio en los medios de comunicación amparados en la ley de la dictadura y la blandura de la democracia. Y hay más, pero dejamos estos tres.

A enero se lo llevaron puesto con la patética cruzada del ex presidente del Banco Central rebelado contra el Poder Ejecutivo, con el pretexto de la intangibilidad de las reservas de todos los argentinos. Mientras, todos los defensores de nuestro dinero compraban dólares y se los llevaban afuera.

¿Son o se hacen?... y la gente que les da bola y les cree ¿es o se hace?. ¡Qué pregunta dotor!

Ellos son (pero no boludos). Alguna gente a veces es y otras veces se hace y después los primeros se la hacen. Y les gusta, quéva'ser.

Así va a ser esto, compañeros. Va en serio. Este tiempo está jaqueado, vigilado, atacado, basureado. Porque la torta es grande, hay mucho en juego y no se implantó la dictadura y el neoliberalismo de los noventa para que venga la pareja K y levante polvareda (cualquier linkeo al discurso de los chanchitos es una coincidencia). La polvareda somos todos nosotros. Y los que podemos sumar haciendo esta contraofensiva mediatica de blogs, medios alternativos ,defendiendo los avances concretos desde el 2003 para acá en cada lugar en el que estamos.

De esto vamos a estar discutiendo en el bicentenario, de esto se trata el bicentenario. ¿Ta claro?

miércoles, 27 de enero de 2010

NADA QUE UNO NO SEPA...

Nada que uno no sepa pero todo junto. Distendido (¿algo más gordito?), reflexivo, hablandole a los compañeros, entre compañeros. Da gusto y eso que vi la mitad, debo buscar lo que falta porque no encuentro todo entero aún. Resulta que me lo perdí porque fui con uno de mis hijos y un amigo a costanera sur a ver y vibrar con Don Vilanova (el pendex Botafogo), que nos dio una serenata de blues y rock zapado, del bueno, generoso y amigo. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?...

Como dijo el sr Vilanova cuando trataba de ir despidiendose con "Desconfío" (en una versión de antología), "cantemos esta que somos nosotros" y señalando al cielo "viste como cantan Carpo".

Néstor entre amigos, entre nosotros y los medios otro día, aunque 678 sea un medio. Pero uno se siente en casa, se toma una cervecita, se acomoda en el sillón, comenta algo con otro compañero que está en casa. Y tal vez desde arriba nos mira Perón y piensa "si es lo que yo decía"...

No es que esté comparando, compañeros (los rockeros sabrán entender), pero qué gusto estar en casa una noche de verano tranquilo o escuchando música al aire libre con algunos miles que vibran por lo mismo.

Para decir algo, que es verano y en otros blogs se postea en serio. Bien Néstor, otra vez, qué bien Néstor.

viernes, 15 de enero de 2010

DECLARACION DE UN TRAIDOR AGRAVIADO

He pasado casi dos mil años en silencio, soportando estoicamente las cosas que se han dicho de mi y de mi acción en la cena de Pascua. Ahora se que si hubiera avisado, el mote hubiera sido otro pero ya está, lo hecho hecho está. Pero lo mío era por conciencia, recuerden que tiré al carajo las treinta monedas.

Nunca quise ocupar el lugar del Mesías, porque siempre tuve claro que el domingo de Ramos la gente lo vivaba a El y no a mi. Yo nunca tuve votos, salvo los de una banda minúscula que me incitaba a hacer lo que hice (en eso debo decir que nos parecemos con el sr del que hablaré a continuación).

Tampoco me arrogué el hecho de ser uno de los Apóstoles, no convoqué a un Concilio ni me reuní a cada rato con los enemigos del Pueblo (salvo lo de Caifás). Mientras estuve entre los Doce, creí en el programa del Mesías. Yo sólo quería que El tomara el poder político y no lo hizo. Me sentí defraudado y lo entregué.

Esa noche, mirando TN en el infierno, me indigné cuando el senador Pichetto dijo esa frase que aún me duele. Y quedó así. Desde ese día todos los comparan conmigo. Es injusto, es innoble, me degrada. Ahora resulta que todos los traidores somos iguales, ya no se respetan las jerarquías.
Ese papanatas no es de mi estilo.

Entonces, a usted le digo papafrita... Ya que no va a tener las bolas de colgarse como lo hice yo, al menos haga patria y renuncie. ¡Renuncie flor de hijo de puta!

Judas Iscariote.

sábado, 9 de enero de 2010

HABLAR EN CRIOLLO

A veces me gusta comentar un tema político sin buscar documentación ni planificar las líneas argumentativas, hacer lo que salga. Tal vez un poco de vago y otro poco para rescatar el sentido común que tanto se ensalza en estas épocas de postmodernidad bohemia.

Muchos compañeros explicaron hasta el cansancio la comedia de enredos en que devino la cobización de Redrado en el Central con el asunto del Fondo de Bicentenario. O sea, vamos a ir por otro lado...

Un primer tema: ¿por qué es bueno que el Banco Central sea independiente, autarquico, en síntesis que poco y nada tenga que ver con el Ejecutivo elegido en elecciones democráticas? Como bien dice mi amigo Ricardo en "La mentira de la independencia del Banco Central" (blog de HUINCA), esta modalidad neoliberal de ordenamiento económico permitió el desguace de Estados y estafas siderales cuya última expresión ha sido la peor crisis mundial del capitalismo realmente existente.

Lo interesante sería desear un país independiente, un proyecto nacional que logre superar la etapa neocolonial a que nos han sometido la multipolaridad capitalista (el famoso neoliberalismo) y el cipayismo irredento de los poderes económicos -con su coro corporativo de políticos "responsables"- que han nacido acá, pero eso les importa un comino.

Interesarse por el decurso más general de un gobierno que ha renegociado la deuda externa con una quita del 30%, ha desenganchado al país de una relación perversa con el FMI y se propone crear un Fondo para pago de deuda y colchón de futuros sobresaltos globalizados. Tratar de entender algo seriamente, antes de repetir estupideces. Es mucho pedir.

Esto me lleva a un segundo punto: la República. Los "defensores de la República" ¿de qué República están hablando? Si todo ese rejunte de radicales fracasados, progres cagones y funcionarios de organismos multilaterales de crédito con intereses extranjeros de saqueos comprobados, nos vienen a enseñar a defender lo que siempre les ha importado un bledo, estamos realmente en problemas. Es decir la República, la corporización de un Pueblo organizado como se pensaba en otras épocas. Y molesta mucho que haya formas de defenderla, pero en serio. Como creo yo se hace en este país, que cada vez es más en serio.

No defendían la "República" cuando negociaban el megacanje, o cuando dejaban un tendal de treinta y cinco argentinos muertos por la represión en el 2001. No todos los críticos del gobierno son responsables de esto, es cierto. Pero lo lamentable es que los que no cometieron esas atrocidades, se pongan al servicios de los que sí las hicieron y tomen su discurso obedientemente.

En el medio del despelote leguleyo lo importante es hacer una ensalada y revolear la media. Lo que tiene que quedar claro es que los Kirchner se hicieron con la guita del ANSES y como gastan mucho (quién sabe en qué), tienen problemas de caja crecientes y necesitan levantarse ahora el Fondo del Bicentenario. Y ahí estaba el blondo Redrado (un demócrata) para defender las reservas. Y ahí estaba el San Martín del Subdesarrollo (treintamonedasCleto) para mover los instrumentos institucionales a fin de reencauzar el desastre. Podemos ir viendo cómo piensan festejar el Bicentenario, igual que sus ancestros e inspiradores (los inventores de esa "República" oligárquica) festejaron el Centenario con represión, xenofobia y exclusión.

No importa. El peronismo original comenzó una revolución y pretendió hacerla en paz y por la ley: desde las primeras elecciones realmente libres de 1946 hasta la Constitución de 1949, base de un proyecto nacional concreto. El barullo y la violencia la pusieron otros.

Esta vez no va a ser así. Nuestra tarea es que el vecino común, la señora de al lado, sepan que Cristina gobierna, que la Patria no corre peligro, que hay futuro este mismo año, que la profundización del rumbo elegido se va haciendo consolidando lo que hay.


Los que podrían quejarse porque la macroeconomía no les llega con la velocidad que se necesitaría, son los que más bancan. Ven en concreto las cosas que sí les han cambiado algo, a pesar de que eso no los haya promovido socialmente todo lo que corresponde aún.

Dios nos cuide entonces de los cuidadores de la República.

martes, 15 de diciembre de 2009

EL CIRCULO DE TIZA

Mi abuela me decía que si se coloca una gallina en el piso y se dibuja a su alrededor un círculo de tiza, la gallina queda atrapada y no intenta salir. “¿Por qué hace eso si puede salir solamente caminando?”, preguntaba yo incrédulo. “Porque”, decía la abuela sonriendo, “las gallinas son muy asustadizas y muy tontas”.

Las razones de la crispación social de los sectores medios canalizada en un odio sin atenuantes contra el matrimonio Kirchner-Fernández y sus gobiernos son varias, y ninguna nos convencerá del todo. Es un fenómeno complejo que tiene antecedentes y que sería torpe analizar solamente por este resultado, es decir, por el producto final.

Es complejo porque los “think tanks” de la derecha vienen trabajando en esto desde que avisoraron la caída de la dictadura. Sabían bien que en algún momento no se podrían controlar todas las variables de la democracia tutelada, y se las tendrían que ver nuevamente con el “populismo”. Ese momento ha llegado.

Tras la crisis del 2000 y el globo del capital financiero que se iba construyendo como contra-utopia de un Estado de Bienestar para Privilegiados, el poder real estaba debilitado. El núcleo del paradigma neoliberal estaba irremediablemente dañado, pero aún no surgía su reemplazo (una auténtica crisis de fin de siglo). El gobierno de Néstor K pivoteó astutamente en medio de las contradicciones de una crisis de hegemonía intraburguesa, con un éxito notable. Lo que el enemigo llama “revanchismo” o “la memoria de un solo lado” es simplemente el plus de la militancia setentista que formó al nuevo elenco gubernamental. Era su oportunidad histórica, en un segundo turno llegada la maduréz que la primavera “camporista” no pudo tener. La alianza de las burguesías se recompuso políticamente y ajustó cuentas con las cédulas hipotecarias a nivel primerplanetario.

No era necesario ya el orden de un peronismo anticrisis que se proponía “redistribuir”. Había que destruir el proyecto atacando su segundo período: el gobierno de Cristina Fernández. Era el plan del poder real, le faltaba la escolta popular del desastre clientelar que ya había probado el menemismo y la imprescindible furia de los sectores medios. El pobrerío escuchaba a los K porque estaban siendo incluídos, pero los otros eran –como desde los cuarentas- presa fácil.

La mal llamada “clase media” padece endémicamente de frustración, furia y miedo, un cóctel que va variando los porcentajes de cada elemento, y en el que el componente básico (“miedo”) siempre es de más del 50%. Temor a la “violencia” política (en otro tiempo), a la “inseguridad” ahora, a la expropiación por parte del Estado al que se visualiza como el gran depredador. ¿Qué les puede “expropiar” el Estado si no son propietarios (de medios de producción)? Les puede escamotear la posibilidad de un futuro ligado a la promesa del capitalismo, de ascenso social indefinido al cual están llamados por las clases superiores (los que se lo prometieron). Los pueden desposeer vía impositiva, por pérdida de una carrera laboral, por bastardeo de la educación, por falta de esperanza material del país tercermundista en el que tuvieron la maldición de nacer.

Se trata, como bien dice el compañero Norbert Elias (“El proceso de la civilización. Investigaciones sociogenéticas y psicogenéticas”; FCE; Buenos Aires, 1993), de miedos específicos: “…miedo al despido, miedo a la posibilidad de estar a merced de los poderosos, miedo a padecer hambre y miseria, como sucede con las clases más bajas, miedo a la decadencia, a la disminución de la propiedad y la autonomía, a la pérdida del elevado prestigio de la alta posición, todo lo cual tiene una gran importancia para las clases medias y altas de la sociedad. Precisamente, los miedos de este tipo, los miedos a la pérdida de lo diferenciador (…) son los que han tenido hasta hoy una importancia decisiva en la configuración del código dominante de comportamiento. También se ha comprobado que son estos miedos los más propensos a la interiorización.”

Es “lo diferenciador” el problema. La buena educación –que no la da el Estado, sino que debe ser privada, sin huelgas docentes y con “nivel”-; la seguridad de los que realmente “aportan” y “producen” para el país, los verdaderos interesados en la cosa pública ya que tienen algo material que perder; las buenas maneras, que incluye “lo decente” en oposición a lo lumpen, irresponsable y bizarro; la capacidad del “esfuerzo” y la potencia del “ascenso social”. Repetimos: lo piensen o no, representan a los destinatarios de la promesa capitalista, aquella “elección de los elegidos” de la que nos hablaba Bordieu y que algunos de estos sectores –sobre todo los medios bajos- temen no alcanzar. Digamoslo de una vez: en un proyecto nacional inclusivo, la reincorporación de los “caídos” y la incorporación de los excluídos por el neoliberalismo, plantea a muchos sectores sociales precariamente incorporados una sensación de vulnerabilidad y angustia. Parten de la base de que los poderosos deben ser los que aceptan aquello que va a distribuirse, y fijan también los límites y los mecanismos. Así es que el “progreso” transcurre en paz.

Ante un sistema liberal que repartía de acuerdo a las reglas del mercado y los factores de la producción; o una vetusta concepción de “socialismo” que distribuía la misera; o peor aún, con las múltiples “terceras vías” que contemplaban más la angustia de los intelectuales y el new age político que cuestiones indecorosas como el hambre y la igualdad; el peronismo aparece como una topadora imposible de manejar. “Que la Patria sea grande y el pueblo felíz”; la Comunidad Organizada en la que se equilibran primero los factores de poder a fin de alcanzar el pacto social y, por lo tanto, se intensifica la acción del Estado sobre los trabajadores y sus organizaciones para equipararlos a la potencia de la burguesía, son teorías concretas con puntos de fuga también concretos.

Porque que todos seamos de clase media, sin ricos ni pobres, es un objetivo totalmente posible en un proyecto de desarrollo nacional. Y si encima se enmarca en el desarrollo del cono sur como punta de lanza del continentalismo, ni hablar.

Por derecha y por supuesta izquierda, los comunicadores políticos azuzan los miedos, enconan a las gallinas falsificando los zorros. Hay que evitar que se animen a saltar la valla invisible que los mantiene aterrados en la impotencia, impedir que timidamente con los tres dedos de la pata temblando pisen la línea de tiza y noten que no pasa nada. Que se puede salir del círculo trazado por los dueños de todo. Que es posible abrazarse con los que están afuera y dejando de ser “la gente” se transformen sólo y simplemente en Pueblo. Ni más ni menos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

YO SI LA VOTE

Cristina Fernández -la(mi) compañera Presidenta- cumple dos años de mandato. Tuvo que hacerse cargo de la más alta magistratura en momentos en que casi todos -salvo los que aún permanecen secuestrados en la exclusión social- no recordaban ya la humareda del 2001, los muertos, el corralito, la falta absoluta de esperanza, los créditos impagables que obligaban a entregar campos y propiedades, la brutal desocupación, el desamparo de un Estado Ausente.

El olvido se vincula seguramente con la pesada herencia recibida del anterior mandatario: una Corte Suprema recuperada de la postmodernidad, la generación de casi 4 millones de puestos de trabajo, el blanqueo de muchos trabajadores por años en negro, la jubilación para un millón y medio de postergados cuyos empleadores habían evadido la contribución previsional, la promoción concreta de los derechos humanos, la recuperación económica sobre bases sólidas sin déficit fiscal y sin transfusiones del FMI, el fortalecimiento del sistema jubilatorio terminando con el saqueo de las AFJP, la recuperación de empresas privatizadas que volvieron al patrimonio nacional. Y más (siempre son injustas las enumeraciones).


Quedaban sin embargo muchos compatriotas a la deriva, porque el bombardeo neoliberal de los dictadores, los blandos y los traidores había sido intenso, bestial, concluyente. La patria destrozada, no obstante, no salía en los noticieros, sólo cuando irrumpían los pocos excluídos que se organizaban y cortaban una avenida. Había muchos "comedores", planes, plancitos, migajas de un gran pan que ya no se horneaba en el país. Había también mucha indolencia, mucha incredulidad. El último mandatario y la actual no vieron algunos nubarrones amenazantes. El país crecía a 9 puntos por años, se agregaban al derecho y la ciudadanía muchos argentinos todos los días. No vieron que los inútiles (y sus amigos, los hijos de puta) -los que gobernaron sin derecho y con derecho pero sin sensibilidad ni capacidad- esperaban el hueco para abrir una brecha y entrar por todo. Esta vez habría que apelar a debilidades del alma, ya que los números suelen ser imbatibles.

Había que parar a los gobernantes que nos recordaban permanentemente el gobierno que hubiera podido ser el de Cámpora y el de Perón si la tragedia y la noche no se hubieran enseñorado de todos.
Y un día, alguién le puso nombre al plan: 125. A tres meses de esta Presidente irrumpió en marcha palermitana la cobardía militante. El terror de la "clase media", la progre y la otra, ambas dos que volvieron a ser ese jamón pestilente del sandwich: impotencia de no ser de arriba, pánico de caer con los de abajo. Y fue la "defensa de la república" por no decir "viva el cáncer". Nuevas consignas, viejos temores, antiguos odios. La estupidéz suele hacer de comparsa a la maldad.

Pero no la pudieron parar. Siguió gobernando y todos lo sabemos. Ley de Servicios Audiovisuales, Asignación familiar para expulsados (subsidio por hijo, dicho injustamente), Reforma política. Y más cosas chicas que no salen en ningún medio de los sensatos (si en los blogs). Mucho trabajo, mucho gobierno.


Van seis años en que muchos recuperamos las ganas, volvimos a creer y a defender a un gobierno. Este oficialismo no es de tontos que disimulan los problemas y los errores, sino de los que comprendemos que la dirección tiene que ver con aquel proyecto nacional y popular después de tanta interrupción y contrabando.
Por eso es necesario a veces, volver sobre cuestiones identitarias, ideológicas y doctrinarias y separar paja de trigo (no de soja) y decir que si apoyamos a Néstor y Cristina es porque representan, en clave de esta época, el proyecto nacional y la posibilidad de la Comunidad Organizada que nos legó Perón y Evita. Por peronistas, porque este es un gobierno peronista. Hablábamos entre compañeros el otro día de esto. Dejemos el rótulo "kirchnerismo" para la progresía y los medios buscamugre.

Dos años difíciles. Dos años más. Y lo que sigue. La nueva oportunidad se está aprovechando. Por eso bancamos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

LOS HIJOS DE EVA


En la Argentina peronista los únicos privilegiados son los niños. Los que vieron hasta en la sopa la leyenda "Fundación Eva Perón" en las sábanas, las servilletas, las frazadas, los carteles, en Chapadmalal y en Córdoba, en los Hogares de Tránsito, en la sopa. Hoy son viejos, tal vez alguno ligó la jubilación de prepo de los K porque los noventa se las habían robado. No tienen los Derechos de la Ancianidad.
Una pila enorme de pibes no vieron al padre levantarse temprano para ir a trabajar, no comieron en su casa con la familia. Porque en la Argentina noeliberal los únicos privilegiados son los privilegiados. A los niños ni justicia.
Barrotes para la ninéz, escándalo para los pibes. El que escandaliza a un niño a mi me escandaliza, dicen que decía el compañero Jesús.
Hoy está el miedo a que el niño te dispare a la cabeza para robarte el auto, de que entren y salgan de la comisaría porque son menores. Y la boluda de los dinosaurios vivos pide "mano dura" y el regenteador del prostíbulo de la tv (bien Luis) pide "cumplir con todo el rigor de la ley"; no les basta nada. Los niños de la exclusión se volvieron malos. Así, de golpe, con el diablo en el cuerpo.
Este país tiene cultores del diablo, hacedores de maleficios, cagones que quieren sangre. Tienen un líder a la medida porque los representa. Cleto es la síntesis del miedo a los otros, la resaca devenida en virtud. Las cosas están patas para arriba.
En el colmo de la beatitud militan los que universalizan, porque es más importante cagar a un puntero que rescatar la infancia destrozada. No es una cosa o la otra, pero se quedan con la primera.
Nunca una mano que acaricia, nunca el abrazo que falta, nunca pensar en reparar el daño, nunca pensar en el daño. Castigo, sólo importa el castigo y la exclusión definitiva. Lo demás es verso progre.
Eva decía que rodeaba los hogares de su fundación de lujo porque los pobres tenían que acostumbrarse a disfrutar lo que iban a tener para siempre. No se trataba de dar sino de devolver (lo que nunca se había tenido y esa es la barbarie). Tal vez los hijos de Eva nos quedamos huérfanos muy pronto, por eso es que cuesta tanto.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

SE TRATA DE...

De la preocupación por la pobreza a un clima de conflicto social. Es la agenda de un malogrado 28 de junio...

el oficialismo ganó las elecciones parlamentarias por poco, pero se consagró como la fuerza más importante del país. En la provincia de BA, el candidato Néstor Kirchner perdió por el 2,5 % voto más voto menos. La Unión Democrática del 29 de junio convenció al país de que había terminado con la mayoría automática del oficialismo en el Congreso, que ya no sería una "escribanía"

que, como alguno "tenía un plan" el país iba a ser otro después de diciembre porque entrabamos en el "postkirchnerismo"...

Pero Cristina no paró. A lo que ya se había hecho se agregaron la ley de medios audiovisuales y el ingreso universal por hijo. La reforma política, para volver a un sistema de partidos cuestionado tras el vendabal del 2001.

No le habían inflingido una derrota definitiva al gobierno, sino que la salida política por la que optaba el acorralado kircherismo era hacia adelante. Contrastaba mucho con la sumisión de los gobiernos de la Unión Democrática que, ante el menor revés, optaron por el ajuste, la represión y siempre, el sometimiento a los organismos multilaterales de crédito (un eufemismo para no decir imperialismo).

Por derecha no resultó, porque el peronismo por derecha nunca resulta.

La conflictividad social no es un invento, todavía sigue siendo el mayor problema de la Argentina. La asignación universal por hijo y el plan de 100.000 empleos en cooperativas es una respuesta urgente al problema, todos sabemos que es un paleativo. Porque tenemos un país injusto, con una brecha entre los más ricos y los más pobres que se disparó brutalmente durante el menemismo (la relación hoy es de treinta y pico entre los de arriba y los de abajo y llegó a ser de casi setenta, midiendo los ingresos de unos y otros).

Las soluciones no vienen en los debates de onegés a dos voces, sino cotidianamente en la tarea de un gobierno que bancamos más allá de todas las contradicciones y nuestros nobles pensamientos progresistas. Del protagonismo hablamos otro día, ya que el verbo "participar" debe ser conjugado en los renglones de la crisis de un país que estuvo varias décadas arrodillado y le cuesta aprender a estar de pie.

Hay miedo. Las "clases medias" tienen miedo al enojo de los patrones, a que de repente nadie les diga lo que hay que hacer sensatamente, quedarse en casa, callarse la boca, cumplir lo que "está bien" sin desorden, sin contradecir a nadie. El miedo no es a los chorros, al corte de una avenida, el miedo está adentro. El miedo tiene futuro en esta tierra.

Los pobres tienen miedo de que no les den el subsidio, de que el puntero (del intendente o del piquete, da lo mismo) los deje afuera, más afuera.

Los ricos tienen miedo, los poderosos no, esos tienen indignación.

Algunos "compañeros", algunos centroizquierdistas deberían fijarse bien quién los aplaude, quién les da cámara y micrófono para que hablen de la libertad sindical por ejemplo. Les sonríen los mismos de siempre, los que nunca fueron los amigos del pueblo ni los campeones de la democracia.

Hay fulanos que trabajan arduamente para generar el quilombo universal. Que cada mañana sea peor que la anterior y que se dude de todo y de todos.

No se trata del apocalipsis, sólo es la resaca de la mala borrachera de un 28 de junio. Festejaron por adelantado y no se lo bancan.

A Néstor K le fue rechazada la renuncia a la jefatura del PJ. Tal vez es tiempo de que vayamos pensando que necesitamos un partido (o volver a un partido). Tiene final abierto.

Argentina tiene final abierto. Llegamos hasta acá recuperando un proyecto con muchas dificultades, pero estamos acá.

El peronismo supo hacer que la patria fuera grande, se trata ahora de lograr que vuelva a hacer el milagro de que el pueblo sea felíz. Yo no tengo ninguna duda.