
Hay quilombo en la Plaza. Le pegaron a las Madres. Le pegaron a las Madres… estos hijos de puta no dejan una por hacer. La democracia institucional se transformó en esta basura y todos nos revolvemos en la mierda hasta que alguien tire la cadena. Salimos, ahora si salimos. Otros, muchos salen. A la Plaza.
Las Madres ya no están pero quedaron en el aire rodeando la pirámide. El cielo será de gases y nubes renegridas. Nos vamos más atrás, ya no es posible volver a donde estábamos (y el progresismo fue un tren sanitario de emergencia que descarriló enseguida, como era de prever), acá empieza otra cosa y no se ve nada. Un pañuelo y vinagre. Un fulano va de grupo en grupo con vinagre, limón, encontró su tarea. Y nosotros la nuestra haciendo una fogata sin asado (a media cuadra del laburo) para cubrir a los pibes que tiran baldosas a la montada. Quevamosquevenimos. Quenosescondemos. Quevolvemosasalir. Y así.
Uno no pierde la costumbre de caminar en medio del desbole. Vamos por Piedras porque suenan golpes secos y sordos. ¿Gases? Son tiros. Uno no sabe pero está cayendo el compañero frente al banco ese de mierda, le tiraron desde adentro. Y su placa será deshecha y rehecha tantas veces…
Nos vamos al carajo, pero al paso. Se arma un grupo grande en la 9 de Julio. Gente, azules, autos, carreras, armas. Un cana saca la pistola porque se ve acorralado, tira para arriba (este tira para arriba) y huye. Deja la moto en el suelo y los motoqueros se avalanzan. Desguace por trofeos (y repuestos). Y después, fuego a lo que queda (el tira no se quedó a ver ni de lejos). Euforia. Participamos todos, decidimos todos el destino final de la moto (y también del cana).
Cerca de Congreso y la gente en la vereda como de domingo, algunos sacaron sillas por Yrigoyen angosta. Me paro en una esquina. Estamos volteando a De la Rúa… y si (tratando de arreglar algo que muchos hicimos mal).
Todavía van a sonar más tiros a lo lejos, a lo cerca. Los notamos, casi los vemos, nunca voy a saber si pegan cerca. Las sirenas de las ambulancias van y vienen. Es la tarde y algunos gritan "¡renunció!". Falta un poco para que sea cierto, pero se ve en el cielo. Esto es un desastre.
Nos miramos a los ojos muchas veces, sobre todo cuando nos cruzamos. No nos conoceremos más que en este momento. Estamos uno al lado del otro rodeando la fogata con un auto adentro y los motoqueros dando vueltas con la bandera en alto, allí en 9 de Julio y Corrientes. Si, el McDonal's a la mierda.
Se sublevó el subsuelo de la patria y llegamos al primer piso de oficinas y maestranza, del patio de comidas ni hablar. Estamos jodidos, estamos más que jodidos. Los buitres vuelan alto y nos van ubicando (ya están preparando la sesión del Congreso).
foto: Carlos Brigo
decime que la moto estaba en 9 de julio y belgrano, será la que ví yo?... estabamos cerca y no nos conocíamos?. yo no estuve en el ojo de la tormenta, estuve por ahí afuera,pero esa imagen... es imborrable
ResponderEliminarGuille