lunes, 25 de abril de 2016

SEEFECÁ

Pasó el huracán Cristina… por ahora. Era sabido que la ex Presidenta (porque es “ex”, aunque TN se empeñe en zocalear lo contrario) iba a “desembarcar” en la política tras dejar la Casa Rosada. Solamente los desprevenidos que han conformado la “mayoría” coyuntural pueden asombrarse. Algunos algunos de esos, los fanáticamente “antiK” pueden y seguramente piensan en ese retorno como una plaga endémica inexplicable.

Sabíamos que iba a volver, lo que no pudimos suponer o imaginar era que la traería de vuelta el juez Bonadío y su enfermiza obsesión por encarcelarla. El mismo poder Judicial que la despreció y conspiró contra su gobierno y el proyecto nacional y popular, fue el que le puso el escenario y la oportunidad. Y CFK brilló, tal vez como nunca.

La Señora (así, como se le decía a Evita no porque uno pretenda establecer la paridad, sino porque merece el título y la mayúscula como alumna ejemplar) se ubicó en el centro de la escena y ratificó un lugar de conducción política que no se puede soslayar ni negar. Habría que ser tan necio como estúpido… (no obstante, hay un cásting ahí afuera para ambos roles).

Comodoro Py fue el acto kirchnerista más impresionante, por varias razones… La lluvia y la marcha aportaron parte de mística que rememoraba otras jornadas de rescate. Para los más jóvenes pudo ser su 17 de octubre o su 17 de noviembre; no hay que ser quisquilloso con las fechas y la emoción de cada uno, hay derecho a un imaginario fundacional sobre lo que fue fundado muchas veces. Porque la historia jamás se repite, son las semejanzas didácticas las que nos confunden.

El otro punto es que fue un acto fuera del “poder”. Ya habíamos tenido una brutal despedida ese 9 de diciembre en la Plaza de Mayo, pero esto -y haciendo alguna concesión explicativa- era “sin aparato”. Militancia, mística (se reitera el término, ya que de eso se trata), abnegación, identificación. Muchas palabras para decir cosas parecidas que se encarnan en Cristina. Un respirar un poco también, luego de cuatro meses de bombardeo y destrucción (es lo que hizo el gobierno, mientras otros le dan tiempo).
Acá no se pretende analizar lo que la Señora dijo sino lo que hizo, los gestos, las fotos que quedan y se transforman en representaciones de futuros posibles. Pasemos una mirada por la oposición, los propios y los muy propios…

Algo se dijo sobre la oposición. El gobierno liberal demoró un par de días en reaccionar, como si no hubiera sido previsible lo que finalmente ocurrió. Subestimaron a la Señora y a la militancia, se creyeron el verso de los ñoquis y la prebenda para terminar pensando que sin los recursos del Estado, la movilización de cualquier sector social es imposible. Creen que todos son de su condición. Los que siguen este credo gorila, piensan –contra la prueba de la realidad histórica argentina- que “muerto el perro, se acabó la rabia” y buscarán procesar y encarcelar a la exPresidenta a como de lugar. Que no se mueva, que no hable, que desaparezca del imaginario colectivo. Necesitan extirpar el kirchnerismo como versión última de un peronismo posible en vinculación directa al mejor peronismo de Perón.

Otros opositores, menos enfermos y más inteligentes, preferirían ignorar a la Señora y su movimiento y arrinconarlo a fuerza de “nuevas realidades”, que surgirían del endeudamiento y sus “bondades”. Es todo ese sanaterío sobre las potencialidades del segundo semestre de este año y sobre todo la creación de puestos de trabajo del último trimestre. Es posible que la inflación baje por un mercado interno en recesión, y también es posible –como ha ocurrido ya- la combinación de alta inflación con recesión. Dudoso pronóstico que da solamente para que parlotee el “gerente de la felicidad”, el último chanta en aparecer presentado por el presidente liberal en el decadente y ruinoso espacio cultural NK (que no sirve para nada, como todos sabemos). Lo hacen porque saben que aún y por algún tiempo, tienen público dispuesto a ser encantado con los gurúes de que lo mejor está por venir (a menos que sea K).

En esta línea de acción, la reactualización política de Cristina FK es una molestia y, aparte de no aportar nada bueno, “no le hace bien a los argentinos” tampoco, como ya dijo la sesuda vicepresidenta y algún que otro periodista amigo (de ellos). Entonces, ¿para qué esta señora (ahora con minúscula) busca tanto protagonismo? Es fácil y queda explicado en cualquier manual sobre el “populismo”… se esconde tras sus nostálgicos seguidores para trabar la acción de la justicia. Esto sería que está tan complicada en los casos de afano -sobre todo en la causa Hotesur- que necesita de algún “paraguas” para no ir presa. Así lo pregona el gran diario argentino y lo publica todos los días, religiosamente. Uno piensa que hubiera sido más sencillo obtener los fueros de un cargo, que para CFK hubiera sido muy sencillo, y se viene a refugiar en los fueros del pueblo… No cierra, como todo el simple pensamiento liberal. Será porque CFK cuanta con otra garantía, la misma que un liberal no puede concebir ni aún drogado.

Bien. ¿Y por casa cómo andamos? El peronismo tradicional (habría que ver a cuál tradición nos referimos, creo que sería mejor decir “conservador”) mira con desconfianza. Algunos piensan que la Señora no quiere al PJ, que quiere destruirlo o coparlo… y para eso estaría La Cámpora, por un decir. Es un pensamiento infantil y revanchista de una afrenta no consumada. Es cierto que no sentirse valorado resiente. Cuando vemos el despliegue en el “Patria” y esa cosa de hablar poco y escuchar mucho, uno también piensa que esa debiera haber sido la actitud de siempre. Es cierto. Lo contrario provocó enojos –sumado a algún puesto o lista perdida- y dio excusas a otros. Era innecesario, lo de fondo es que el PJ tenía que ser conducido con mano de hierro tras la trastada menemista y eso se hizo. Podría haber sido de una forma más amable y más comprensiva. En eso Néstor era un capo.

Pero la Señora es como es y, mal que le pese a algunos, es la conducción de un vasto movimiento que está en derrota pero no derrotado. Un vasto movimiento que excede al peronismo, pero que no lo superpone, ni suprime, ni nada de nada. Y Cristina es la primera en saberlo, justamente porque ella misma es uno de los mejores productos que dio el peronismo en las últimas tres décadas. No hay dirigente peronista que se le pueda comparar, ni por lejos. Y de dirigentes de otros lados, bueno pretendo que este sea un comentario serio y no empezar a cagarnos todos de risa.


Habrá que ver que significa esa propuesta de “Frente Ciudadano”, habrá que ver cómo sigue la cosa, por ahora la pelota la tienen los dirigentes que están acá, sean sindicalistas, diputados, senadores, de agrupaciones, de básicas varias. Por ahora nos estamos reorganizando luego de la pared que nos llevamos puesta en noviembre. Algunos culpan directamente a la Señora, bueno, háganlo, y después de sacarse los mocos de la nariz tendrán que recurrir a ella. Las críticas y los análisis son más macro y más micro, rara vez personalistas. Esto es un movimiento político, para la isla de Caras hay tiempo.
 
La derecha sigue allí y tiene el gobierno. Han puesto cara de culo y algunos reaccionaron como si alguien hubiera pateado un panal. Allí está el rictus que le conocemos a esa patética Libertad Lamarque actual, blonda, mediática, siempre intrigante y revoleando críticas también a lo que fue su obra, el propio Cambiemos. Porque la cámara no se la saca nadie, salvo Cristina (es la cruz que arrastra Elisa). El CEO Mayor no se inmuta, todo le chupa un huevo, total… Ni pensar que es porque no se da cuenta; nadie tan salame llega donde él llegó, pero tiene esa onda que eleva la vanalidad al rango de virtud que tanto gusta al cholulaje conurbanero (y urbano pampahumedal).


Lo que sigue es seguramente desagradable, como lo fueron estos cuatro meses de mierda. La reaparición de Cristina nos hizo notar que estamos vivos. Es muchísimo para los que sabemos que dejamos hace rato el Purgatorio y seguimos queriendo tomar el cielo por asalto.

*La primera foto es del compañerazo Carlos Brigo. La otra no se.

viernes, 15 de abril de 2016

EL HIJOdp PRÓDIGO

El tema: 
“La Cámara de Apelaciones de Nueva York decidió levantar las restricciones que pesaban contra el país, por lo que la Argentina quedó habilitada para emitir y pagar deuda externa y cumplir con los acuerdos efectuados con los holdouts. ‘Es una decisión sin precedentes’, celebró PratGay, en relación a la medida que beneficia directamente a los fondos buitres, habilitados a cobrar la totalidad de los bonos que compraron a precio vil hace años.”

Datos al pasar como para tener una idea: 
“El tribunal habilitó entonces al país para que pueda hacer una emisión por un monto de hasta 15.000 millones de dólares para cumplir con el acuerdo con los fondos buitre (10.800 millones) y para pagar gastos corrientes y presupuestarios (4.200 millones).” (…) “No lo esperábamos tan pronto y lo estamos festejando’, sostuvo el funcionario en referencia a la decisión de la Cámara.”

Y otro dato sobre el buitraje: 
(…) “Los fondos más duros lograron que se les reconozca la sentencia plena, con un pequeño recorte en los intereses punitorios, que les significó una ganancia de más de 1.600 por ciento respecto del valor al que compraron la deuda defaulteada. Por cada lámina de 100 dólares recibirán 400, a lo que se suma que la adquirieron a 25 dólares cuando los papeles eran basura.”

La Argentina liberal está de vuelta para reiniciar un nuevo proceso de endeudamiento y entrega, sin más ni menos. Las argumentaciones usadas por el funcionario citado (viejo conocido en el refinado oficio de vender la Patria) y otros tantos del elenco gobernante no se lucen por la originalidad: sacar a la Argentina del aislamiento; atraer capitales para desarrollar el país; tomar deuda para crecer;… y carradas de pelotudeces dichas hasta el hartazgo por Martínez de Hoz y Cavallo (en varios momentos) para apostar fuerte en la timba grande del mercado de valores mundial, hacerse de interesantes comisiones y poner a funcionar a la economía nacional como banco de sangre del sistema financiero global.

Esto es lo que se votó, se lo sepa o no. Es esto: la destrucción de una ingeniería compleja y agotadora para lograr el reordenamiento de la catastrófica deuda externa argentina; el detrozo del logro significativo de una quita que alcanzó la mitad de su valor (inflado extorsivamente), terminar el pago puntual de los compromisos asumidos para pasar a la “refinanciación” puntual. Fue la tarea gigantesca de Néstor Kirchner, seguida estrictamente por Cristina FK. Destrucción de ese esfuerzo, del de todos los argentinos (o al menos de los que producen) y su reemplazo por las viejas formas de hacer dinero sin trabajar.

Durante doce años estuvimos ajenos a los bingos internacionales de divisas. No participamos como país de la montaña rusa de los capitales ni aceptamos las “recomendaciones” mafiosas de los organismos multilaterales de crédito, como les gusta llamarlos al periodismo “especializado”. Eso para ellos era estar “fuera del mundo”. Estábamos adentro pero en clave política, no como subordinados de fondos buitres. Participábamos de megaemprendimientos que se destacaron por su pertinencia política y su peso internacional: Mercosur, Unasur, Celac, y una aceitada relación con el emergente grupo BRICS.

Estuvimos si afuera de Wall Street, afuera de paraísos fiscales, afuera de guerras imperialistas contra países del Tercer Mundo, afuera de misiones genocidas de “asesoramiento” antisubversivo. Afuera de ese mundo de mierda.

Habrá que pensar, como dijera en su famosa carta el compañero Capitanich, que quizás vaya siendo tiempo de que se le de forma a la idea de una Internacional Justicialista, en la que quepan con sus variados colores y diseños los países que en los últimos años han llevado a cabo la proeza de vislumbrar otro mundo en el que vale la pena estar “adentro”.

Por ahora, la noticia es que el hijo pródigo ha vuelto y está dispuesto a hacer negocios y llevarse la cometa. La pesadilla “populista” ha pasado y se han hecho con el poder político (el otro siempre lo tuvieron) por el voto de la gente. Y viene bien decir “de la gente” y no  por el voto “popular” que es otra cosa. La gente individual, sola frente a la pantalla del discurso único, criada y engordada para saltar encima del que le tendía la mano. Así fue y ya está.

Ahora lo que sigue: 
“El siguiente paso al pago a los buitres es el retorno a las auditorías anuales del FMI, que tradicionalmente el organismo utilizó para bajar línea sobre la necesidad de aplicar recetas económicas ortodoxas. El gobierno espera que en setiembre tenga lugar esa evaluación.”

Como decía el General Cangallo: El que no tenga cabeza para prever, tendrá espalda para aguantar. Nosotros mientras, seguiremos haciendo política contra la entrega, cuidar el laburo, tratar de hacer menos terrible lo terrible. Y saldrá bien y saldrá
mal.

Eso, hasta volver y rehacer la casa, como siempre lo hemos hecho.


* Las citas corresponden a Página 12 del 14-04-2016, págs. 16 y 17.

martes, 12 de abril de 2016

ASOMADA (asomados)

En la ventana, tomada de la reja con la mirada hacia la calle, hacia la gente. Es de noche en Recoleta… parece que el peronismo cada tanto se manda la jugarreta de cagarse en los barrios de la gente como ellos. Fíjese, porque esa ventana de anoche traía otra ventana a la que, salvando las diferencias de la escala del original, se asomaba Perón de pijama en Gaspar Campos (del “buen” Vicente López). Y está también el Hogar de Tránsito n° 2 para madres solteras, que Evita puso en un palacete cerca del Botánico. Parece a propósito.

Y si, el peronismo es a propósito. Y la última versión del peronismo gobernando es esa Señora a la que muchos temen, muchos envidian, y muchísimos más aman profundamente. Y estas tres situaciones pueden estar entre los propios, sólo las dos primeras entre los otros (en su caso, completan el trío con el odio).

Estamos viviendo la epopeya del último gobierno peronista. Uno sabe que, por las características que tuvo y tiene el llamado kirchnerismo, hay gente y mucha gente que se siente representada absolutamente en Cristina FK sin ser peronista. Y ningún problema. Paralelamente y en espejo hay peronistas que se sientes mal pagados, echados a un lado, invisibilizados, heridos por la forma de gobernar país y movimiento de la Señora. Lástima por ellos, se pierden la mejor parte del amor. Pero bueno, así es. El peronismo es un caballo nunca acostumbrado a la montura y corcoveador, el jinete tiene a veces que talonear feo para que vaya adonde tiene que ir. Hay otros peronistas que se reconocen kirchneristas por peronistas, y eso da para una larga charla que tiene que ver con la historia y la magia.

Estos cuatro meses han sido terribles, qué duda cabe. Terribles para los que sabíamos lo que venía y por eso votamos a Scioli, terribles también para los que no sabían nada y votaron a Macri (a diferencia de los que si sabían y necesitaron de los que no sabían). Terribles los despidos y la destrucción del Estado social, horrible decir que esos trabajadores son “ñoquis”. Una desgracia el afán y la convicción del endeudamiento porque están vendiendo la Patria los vendepatrias, y un coro de tarados y de traidores los miran pasar. Ha sido brutal que caigan las retenciones, que suban las tarifas, que caigan los subsidios al transporte. Ilegal y desfachatado la vendetta con la ley de medios. Absurdo el destino de ver como todos los días, el país que habíamos conseguido se va por el inodoro. Y van cuatro meses.

Por eso la vuelta de Cristina fue una fiesta, un llanto, un querer tocarla, un estar, un “todo va a estar bien” para muchos y muchos y muchos y muchos en toda la Patria. Debería ser un orgullo para todos los peronistas que una ex Presidenta peronista convoque naturalmente tal devoción. Para muchos lo es.

El peronismo a los Kirchner les debe haber espantado el virus liberal de Menem, el tradicionalismo anquilosado de Duhalde; haber mostrado a otra generación de dónde venía eso de “Perón, Perón”, y qué quería decir Libre, Justa y Soberana. Si no se entiende esto, no se entiende nada.

Con los menos también, los enormes problemas de comunicación, la terca soberbia agazapada, los errores, las indisculpas y los destiempos. Con todo. Y así y todo, el brazo en alto saludando refresca la noche. Indica un peronismo que aún convoca y es convocado; un más allá de los límites que debe definirse y reinventarse.

Hay una relación en silencio inescrutable para los no iniciados. Por suerte, los iniciados son(mos) demasiados. Hay un algo en el aire. Hay un algo entre ella y nosotros. Decir cualquier cosa que no sea “amor”, es bajarle el precio.


viernes, 8 de abril de 2016

HAVEN

En inglés se dice “haven tax” y nosotros lo conocemos como “paraíso fiscal”. Ahora resulta que la traducción correcta de “haven” es “refugio”, y tiene también la acepción de “guarida”. ¿De dónde sale “paraíso” entonces,  que pudiera ser la malintencionada confusión con “heaven”, es decir en español “cielo”? De la manipulación semántica, como ya apuntara certeramente la ex presidenta Cristina FK en una de esas charlas (no sé si fue en cadena nacional o no) que tanto disgustaban a los amantes de las novelas.


En lugar de continuar llamando despectivamente “cabeza de termo” a los conciudadanos que nos han regalado el gobierno liberal que tenemos, usemos este ejemplo para ver de qué manera se llenan esos termos. Más allá de entender que la mayoría no sabe un pomo de inglés (y no es obligación, la verdad) y que estas cosas entran como con vaselina (extraordinaria metáfora), la palabra “paraíso” en si misma convoca imágenes celestiales y buenas. Dios promete el paraíso y vive en él, afortunados seríamos de conseguir un lugar allí. Lo de “fiscal” le añade un algo que desagrada, es cierto. Evoca impuestos y esas cosas con las que nadie quiere cumplir. Para algunos, todo lo fiscal suena a exacción, expropiación y palabras pesadas que remiten a un Estado omnipresente y despótico.

Pero todos saben o deberían saber, que los “paraísos fiscales” sirven para ocultar dineros que no se desea (o no se puede) explicar cómo se obtuvieron y que además, no pagan impuestos o lo hacen de manera irrisoria (siempre muy por debajo de lo que deberían en sus países de origen). Para un importante periodista, esta cuestión simplemente “forma parte de la dinámica empresaria mundial”.*
Es común armar empresas fantasmas, ocultar dinero, lavar dinero proveniente de ilícitos de todo tipo. Suena corrupto pero pertenece a “ese mundo real” que prefigura el capitalismo.

Y ese es el tema subyacente. El capitalismo necesita de paraísos fiscales tanto como de la legalidad burguesa, lo que en realidad son las caras de relucientes monedas.

Eso en cuanto a los paraísos; y qué decir de las guaridas… Los animales tienen guaridas y en un mundo sin piedad los animales han sido incorporados a lo no civilizado. El crimen, el delito, pertenecen a esa categoría que retrotrae a la animalidad. También lo oculto. Nadie con abiertas y francas intenciones (permítase la humorada) usa uno de estos sitios para hacer negocios como los pensaba Adam Smith (al menos como lo escribió). Lo oculto se relaciona con asuntos que no deben ser conocidos por el gran público; ese gran público que vota en elecciones, por ejemplo.

Les decimos que es un paraíso y no una guarida, ni siquiera un refugio para evadir impuestos y a la justicia. Para qué preocuparlos con cosas que no entenderían…

Es entonces que aparece el grinpis del idiota útil, esos que quieren salvarlos de toda responsabilidad pensando que están engañados, que no saben o que son medio pelotudos. Guarda, son responsables de no querer saber en muchos casos, de no querer escuchar, de elevar la necedad al rango de la virtud. Hay muchos dispuestos a corroborar lo que pensaban desde siempre: por ejemplo, que cualquier peronista es un chorro por naturaleza y dado que –aunque le pese a algún peronista conservador- el kirchnerismo es un peronismo, los kirchneristas son corruptos por definición. Ahora, la misma situación pero estando involucrado un liberal o un opositor al kirchnerismo (o un antiperonista, para simplificar) cambia y mucho. Seguro que es inocente.

En otras épocas corría un chiste: De la Rúa entraba a un banco con un pañuelo tapándole media cara, armado y una bolsa en la mano y apuntaba a los cajeros. Uno de los clientes le comentaba al de al lado “mira, me parece que es De la Rúa que viene a hacer un depósito”. Era la época en que el mencionado dirigente radical había recién asumido como el primer Jefe de Gobierno de la Ciudad de BA y la luna de miel con los porteños era así de almibarada. Casos similares, esperemos que no con el mismo resultado.

Es lógico entonces que un empresario (difícilmente un pyme) acuda a un “paraíso” fiscal para hacer negocios, conformar empresas que no va a usar y que no funcionan, ser a la vez directivo de esas empresas y no tocar jamás un centavo. Es de lo más común. Lo que no debiera ser común es que el común se lo crea y lo justifique.

Será la hegemonía cultural de la burguesía. Será el “tiempo” que se le da al gobierno de los que no piden permiso.


*Ricardo Kirschbaum, “Despertador en Comodoro Py”, Clarín del 08-04-2016, pág. 2.


sábado, 2 de abril de 2016

LUCES EN EL CIELO



Yo no se qué pasará en esos lugares en el que la gente vió partir a los pibes en uniforme. Cómo habrá sido acompañarlos hasta que subieron de culata a los camiones y despedirlos porque los conocían, si eran todos de ahí. Y no lo se porque vivía en Buenos Aires, y acá la gente no se saluda, imagináte ir a despedir a un conscripto.


Pero si me acuerdo de una noche (fueron dos) en que los milicos hicieron un simulacro de oscurecimiento. Se fueron apagando los edificios y poco a poco las luces de la calle. Andaba con alguno por Corrientes, porque salimos todos a ver de cerca eso de la guerra. Un montón de gente en la calle mirando el simulacro... la puta, esto se hace cuando se viene un bombardeo. Alguna película uno vió. Creo que en un momento caímos en que la cosa se había puesto como el carajo... mirá si bombardean Buenos Aires. 


Dicen que en el Sur si se sintió Malvinas. Uno sabe que Malvinas también quedaba en Corrientes, y en Chaco, por decir dos que me pegaron. 


Releo y pienso "qué tilingo" de mi mismo, qué porteño, qué pelotudo. Así es...


En esa época laburaba en la Caja de Ahorro. Militaba, entre expediente y expediente. La Caja estaba dirigida por Coroneles. Había soretes civiles que le hacían la comparsa porque era cierto eso de lo cívico-militar. Y había fulanos que uno llamaba compañeros con los que intentabamos reflotar la Comisión Gremial Interna. 


Los mediodías cuando se almorzaba un sanguchito juntando los escritorios, nunca faltaba el especialista en Sea Harrier; otro que de golpe era un estratega en el teatro de operaciones y nos contaba cómo había que hacer para esperar a los ingleses. Hasta un coso dibujaba el mapa de las islas y el que pasaba tiraba una opinión que es gratis, así que... No me estoy burlando, a veces pienso que el temor se manifiesta de muchas maneras y a algunos les da por hablar y convencerse de que saben de lo que hablan. Eso de tener la justa, de no verse como un papanata que trabaja en una oficina perdida en los innumerables pisos y pasillos del Estado. 


Tiempo después, cuando ya todo había acabado y mal como sabemos, bastante después de aquel 15 de junio en el que algunos salieron a la calle a entender lo que no se entendía, a ver cómo era que nos rendimos y de paso tirar un par de baldosazos a la cana que decoraba el clima con gases por todos lados... A la mañana Galtieri había dicho que no se iba y la arremetía con lo del imperialismo y no se qué mierda dictada por el compañero Johnny Walker. 


Decía... un tiempo después conocí a un pibe que comenzó a militar con nosotros. Era un ex combatiente y había estado en Puerto Argentino boca abajo mientras el cielo se le caía encima. Era impetuoso, de enojarse fácil y difícil de contener políticamente. Será que nuestra línea (y no te voy a decir cuál, porque no viene al caso) era complicada de entender y mucho más de aplicar, pero bueno, éramos lo que había y en ese tiempo los laburantes no tenían mucho para elegir y nos elegían.


Charlaba mucho con él, volanteábamos juntos, y esas cosas. Discutíamos también. Entramos en confianza y me contó una bocha de cosas de allá. Como que lo sacaron en el Camberra, ese barco hospital inglés, y con lágrimas en los ojos repetía que lo habían tratado mejor que los oficiales nuestros. La puta. Mientras escribo como que lo estoy viendo, y mirá que no me acuerdo su nombre... con su pelo medio enrulado y su mirada desconfiada, sus gestos y un brillo muy en el fondo de las pupilas que decían que era un buen tipo. Porque era un buen fulano, un buen laburante y un buen compañero. 


Qué se yo, no nos volvimos a ver. Fue lo más cerca que estuve de la guerra. 


Y entonces, por un momento me gustaría haberlo conocido antes y haber estado esperandolo afuera del cuartel al que debe haber vuelto y darle un abrazo, convidarle un pucho o un café. Decirle algo o nada, sólo estar ahí para recibirlo. 


Andaba enojado con la patria. Lo del imperialismo lo tenía claro. 


Hoy es 2 de abril. Resulta que el gaucho Rivero tenía lo suyo y vino a hacer de héroe en las islas porque alguien tenía que ser un héroe en 1833. Y ahora lo de la plataforma y la mar en coche con los putos mapas. 


Es una mierda mirar el cielo y ver haces de luz que buscan y buscan los aviones que no vinieron a Buenos Aires. 


Cuando uno alza la celeste y blanca, hay que pensar un cachito digo. La bandera también duele, y duele acá donde uno de golpe se acuerda de ese pibe ex combatiente que militaba con nosotros. Alguién lo tenía que escuchar y por suerte me tocó a mi.


Por vos entonces. LAS MALVINAS SON ARGENTINAS.

martes, 29 de marzo de 2016

CANTAR LAS CUARENTA

Ese mismo día no lo imaginaba, pese a los titulares vespertinos de que "todo ha terminado". Los que algo nos interesaba, teníamos el estómago pesado y no como para atribuirlo a la cena. No sorprendió entonces la marcha militar de fondo a la lectura de los comunicados que se sucedían sin pausa. Eso que uno no conocía directamente por experiencia, era de esperar. Tras la muerte enorme de Perón, era sabido que el tiempo se acababa.

No me daba cuenta que también se trataba de no más guitarreadas en una plaza, del andar despreocupado jodiendo a la madrugada. No quería creer que el objetivo principal, era eso que iba aprendiendo sobre militancia y política. Algo se insunuaba cuando se nos estacionaban Falcon a oscuras cerca de la parroquia, porque de esa parroquia salíamos los sábados a la villa a patear una pelota con los pibes, limpiarle los mocos a los mocosos de pañal y merendar juntos, laburar en algo que se necesitara en la escuela, esas cosas solidarias y si se me permite, altamente ingenuas que conllevaban una posible condena a muerte. Dicho así parece exagerado o una pelotudéz.

Un poco porque no nos daban las bolas para ser guerrilleros, y otro poco porque pensábamos que el cristianismo revolucionario todavía podía esquivar los balazos, pero la militancia se iba forjando con demasiados mártires. Había sido un año terrible 1975.

Uno casi no se daba cuenta de que Perón ya no podía cuidar al país. Estábamos solos en un foso y estaban largando los leones. El 24 a la mañana la avenida Maipú acercándose a la Quinta, recibía a los vecinos tras bolsas de arena y te apuntaban con una ametralladora de pie. Soldados y cascos, camiones verdeoliva, órdenes, el fal de costado levemente dirigido hacia uno siempre.

La juventud se me sumergió en un lago de profundidad incalculable. Ahí empezó eso de ni un nombre en una agenda, ni un teléfono jamás, los documentos hasta para ir al baño. Costumbres que todavía se llevan. Nosotros éramos esos que no tuvieron que exiliarse, pero se volvieron invisibles como gente extraña de una ciudad perdida, esos mitos que en el fondo la gente cree que no existieron. Lo que fuéramos a aprender, lo aprenderíamos en dictadura.

En Dictadura fue la vida, porque siempre se habla de la muerte y está bien que se hable, es lo más importante para decir. ¿Y qué pensar, que los milicos eran malos? Los milicos, los empresarios, los civiles, alguno que otro vecino, los curas. Si alguien piensa que un burócrata como Videla inventando con dos más la Dictadura, está listo. Hacer una dictadura es una obra colectiva, de mucha gente, con muchos recursos, con planificaciones que se contraponen y superponen porque es un desorden. Es el gran desorden.

Se habló demasiado -nunca es suficiente viene uno a darse cuenta- de los objetivos de la Dictadura y todo eso. Todo bien, pero faltan cosas. Vinieron a cortarnos los dientes, a sacarnos las ganas, a matarnos para que naciéramos muertos. Y en muchos casos lo lograron, está a la vista...

Cosas que vienen a la mente sobre cuestiones personales durante la Dictadura, más allá de la Muerte con mayúscula y de la impiedad. Y ahora, cuarenta años después marchando por Av de Mayo… Tres horas parados en el mismo lugar en la columna de los gremios. Mucha pero mucha gente que va y que viene. Como me decía un fulano que casi nunca se mueve para estas cosas pero que esta vez estuvo, “vine no tanto por el número redondo, es que sentí que ahora había que estar”. Había que estar… porque ahora hay un gobierno que no es lo mismo que la Dictadura, pero que tiene vinculaciones profundas con el sistema económico por el que mató la Dictadura. Porque todo está en peligro, hasta la misma democracia (al menos en su versión inclusiva).

Y también porque las Viejas son con mucha posibilidad lo más creíble y confiable de la democracia argentina. Más allá de las militancias -pero gracias a muchas de ellas- y las posturas políticas coyunturales, las Madres se alzan como esa pared que quedó de la casa, la que resistió a la demolición y al olvido. Y uno se recuesta en la pared a imaginar cómo sería el living, desde qué ángulo se divisaría el jardín de una casa en la que jamás se estuvo. O sí. En momentos de desánimo y tristeza profundas –y los hubo, los hay- fueron el consuelo al mismo tiempo que la cura. El “levantáte”, y eso tan difícil de entender porque es contradictorio de que “la única lucha que se pierde es la que se abandona”. Uno dice: la que se gana; pero la verdad y no estando de acuerdo conmigo, es la que se abandona. Le debemos todo a los que no abandonaron, lo sepan los boludos o no.

Si los pibes marchan y copan la plaza hoy es porque un montón de fulanos no aflojaron, aunque se supieran con flojera. En los noventas los que participaban en las marchas podían saludarse, porque se conocían. Ahora no. Por suerte.

Tenemos mucho en el haber, los tiempos cambiaron para mejor. Tenemos los doce años que, haciendo sumas y restas, da bien. Tenemos otra generación, la del relevo que al fin llega, esa que va inventando una historia que en algún momento nos tendrá a nosotros como un recuerdo lejano.

Y si viene ocurriendo que se detiene el paso de un minuto al otro, si en la noche abrís la heladera buscando algo y nosesabequé, y la garganta se hace un nudo lo mismo que el estómago… siempre estará ese reaseguro secreto marchando en rondas, en sillas de ruedas, con bastones, con la mirada alta y las venas azuladas, la palidez que por una vez no habló de la muerte. Las Viejas se llevan puestas todas las dictaduras. Y nosotros seguimos marchando atrás.

Ahora y siempre.



viernes, 18 de marzo de 2016

EL QUE NO AVISA...

Muchos tienen la palabra “traidor” muy en el pico; todo lo que se mueve un cachito más allá o más acá de la ortodoxia (que es de derecha y también de izquierda) huele sospechoso y puede ser pasible de configurar el delito moral de la traición. No me estoy burlando de nadie, ni pretendo banalizar cosas que son importantes. Valga la aclaración y dicha ésta, sigue la parrafada…

Es tan difícil la traición como la lealtad. Más aún, estos suelen ser conceptos biconvexos, bivalvos, emparejados, algo así. Se complica hablar sobre uno sin hacer referencia al otro. Y mucho se dijo sobre que la proclamación profusa de la lealtad puede encubrir una conducta traidora. Bien.

El general Cangallo (hoy Perón) decía que los había traidores y también leales porque no les convenía traicionar. Durísimo, brutal casi, así se vuelve uno quizás cuando conoce de memoria a la gente…

¿A quiénes no les convenía traicionar en estos doce años?, o bien ¿los que ahora tienen conductas desleales (vamos a ser finos), esperaban la oportunidad para abandonar el barco?

Los traidores no nacen traidores, habrá casos –no lo discuto- pero por lo general no hay bebés traidores. El traidor se hace. La oportunidad suele ser el marco, aunque no el vehículo. Alguno dice “la necesidad tiene cara de hereje” para justificar, por ejemplo, que un fulano que gestiona tiene responsabilidades y debe/estaría obligado a/transa con cosas que no le gustan o con las que no está de acuerdo para acceder a los recursos que le permitan hacer frente a esas necesidades. Pasando en limpio: que gobernadores e intendentes apoyen el acuerdo con los buitres porque necesitan que entre plata fresca (prestada de afuera o como sea) para pagar sueldos y seguir con la obra pública, o para que no se le incendie el distrito. Algo así de sencillo. Cosas de sentido común. Dicho así, la verdad es que es una porquería, aunque algo de verdades hay ya lo creo. No como justificación, porque esa vendría con cualquier argumento (aventuro).

Siempre se dijo que hay que ser pragmático, que un gobernante debe serlo, que el peronismo lo es por esencia. No me gusta el término “pragmático” porque conlleva la peligrosa compañía de una costumbre, tendencia, cuasi cultura, filosofía. Yo creo que el peronismo es fundamentalmente práctico, y por lo tanto se abstiene de plantear utopías irrealizables (lo cual sería una paradoja porque las utopías no tiene que ver con la realización, sino con los valores y la voluntad supongo). El peronismo opera en la realidad (su única verdad). Lo hace en base a una doctrina que se sustenta en valores, principios y supuestos ideológicos claros. Entonces no es “pragmático”. Los pragmáticos usan al peronismo como travestismo político.

De todas maneras, uno dice que algo de verdad hay en la argumentación y es que este no es un sistema federal de verdad, y los gobiernos provinciales y locales dependen exclusivamente del gobierno central, de su bonhomía y/o su chantaje, sean compañeros o no. En ese marco necesidad y herejía son primas hermanas, muy distinto de cuando empardaban necesidad y derecho con Evita. En fin. El federalismo es un tema que alguna vez habrá que resolver y terminar con la “solución liberal” que parío a la constitución de 1853 y que aún no fue saldada por las reformas que le siguieron (ahí espera en la sombra la del ’49, que algún peronista en el poder se acuerde de ella). Pensemos el federalismo como problema y no como definición del sistema republicano de la Argentina.

Paso y vuelvo. Están lo que revistaron como los cuadros del menemismo y gozaron de su entrada al primer mundo (en el que los demás quedamos en la puerta), pasaron rápidamente al aplauso por el default que propuso el Adolfo, se pusieron serios a ser funcionarios del Cabezón, y finalmente se abrazaron cuando juraba Néstor. Un tobogán de la alegría. Hay que decir que se fueron poniendo molestos con el paso del tiempo hasta enrojecer -como no lo habían hecho nunca por vergüenza- cuando Cristina empezó con lo de la “sintonía fina”. Pero no les convenía traicionar y fueron leales. Otros –justicia es decirlo- cambiaron y fueron leales por convicción.

Ahora es otra cosa. Ahora hay que jugar sabiendo de memoria las reglas del vaivén cíclico. Ahora toca “a derecha” y a derecha se bandean. ¿Les da culpa? No, puede que les de cosa pero no llega a la culpa. Bah qué se yo, la verdad. La cuestión es que no retroceden, no tienen largos párrafos consigo mismos, no se pegan un corchazo pidiendo perdón en una carta final. Garcan y punto. El mundo es de los vivos y de los sobrevivientes. Solidaridad las pelotas.

No todos son traidores. Siempre hay grados y problemas de escala. Hay fulanos que no votan en contra del acuerdo con los buitres, por ejemplo, pero se levantan para no votar a favor (porque no pueden/conviene/se animan a votar en contra). Es un gesto y hay que valorarlo en su justa expresión. Nos sirve. Tal vez a algunos habría que haberlos tenido más cerca, haberles aceptado alguna cosa de la que planteaban como para que no se fueran al carajo, o que lo hicieran con menos daño. Son cosas de la Conducción Política, que comete errores y ese es uno de ellos. La moral queda para cada uno, hablo de la necesidad política nomás.

Cuando consideramos traidores a una cantidad importante de individuos, cuando pensamos que gran parte del pueblo es traidor, tenemos un problema. A veces puede ser que una minoría tenga razón, que sean los puros. Que se señale a una mayoría de miserables. Pero hay un problema, compañero, y es que en la democracia de los números cuenta el número. El compañero Borges decía bárbaramente que la democracia era un absurdo abuso de la estadística… y dígame si uno no sonríe un poco porque cuando toca perder tienta decir o pensar cosas como esa.

En esta democracia los números mandan y los votos son números. Quién no consigue votos termina no teniendo razón. Y no puede hacer, que es lo peor de todo. Valores sin hechos es mierda. Eso me enseñó el peronismo y créame que estoy convencido hasta el alma.

Hay algo romántico y heroico en ser traicionado, un placer oculto de perder por estar en la verdad. Pero hay que bancarse el festín de los traidores y es muy duro algo así. Prefiero matizar. Claro que hay traidores, los movimientos populares los producen en serie. No es ninguna novedad.


El problema siempre fue pensar cómo y a cuántos arrastran los leales. Cómo eso se convierte en mayorías. Conducción Política, qué librazo…

lunes, 29 de febrero de 2016

TRABAJADORES DEL ESTADO (tadodelestadodelestadodelesta)

A catorce día de asumido, el Presidente firmó un decreto ordenando a los nuevos responsables de la Administración Pública la revisión de los contratados en empleos estatales o que hubieren concursado en los últimos tres años. Se pensaba (una terrible ingenuidad) que se haría una especie de “auditoría”, una cuestión hasta lógica desde que se producía un cambio total de elenco gubernamental por una coalición política de distinto signo que el gobierno anterior. Eso implicaba suponer que estarían bajo la lupa los “empleos” sospechados de encubrir algún desliz administrativo, es decir, esa forma tan curiosa de bancar la política con dineros públicos (y no con dineros empresariales y/o extranjeros, como algunos creen que es lo correcto). Es decir, buscando gente que consta en un listado y labura en otro lado o no trabaja, gente que atiende un local partidario, gente que hace “comparsa” en actos. Esas cosas. Y por ahí, también se filtraba un tanto de persecución a los vencidos, un poco de revanchismo altanerizado por ser la primera vez que la derecha llegaba con votos.

No fue así, en lo más mínimo. Se le dijo (y se le seguirá diciendo) a la sociedad que el Estado estaba lleno de ñoquis, que el déficit fiscal tenía que ver con la enorme contratación de gente adicta al gobierno saliente y más precisamente a miembros de La Cámpora, esa maldita agrupación seguidora impenitente de la ex  presidenta Cristina F. de Kirchner. Entonces, barremos sin esperar informes de consultoras, sin atenernos a nada más que el afán de tirar todo por la ventana. Desguazar el Estado administrado por el kirchnerismo, lamentando los límites que impone una democracia que se puede torcer pero no violar sistemáticamente (o si, como es el caso), lamentando que esto no sea el 16 de setiembre de 1955. Lo hicieron como los tremendos gorilas que son.

Tras la “excusa ñoqui”, lo que hay en concreto es la destrucción de las políticas sociales del Estado, de las políticas concretas de control del Estado. Si la idea es achicar el mercado interno, dar vía libre a las empresas patrocinantes, endeudarse con “el mundo”, ¿de qué serviría un Estado armado como el kirchnerista?… más bien molesta, si no como impedimento del desguace (en algún caso, si) al menos como un testigo inconveniente al que hay que silenciar.

La derecha siempre viene al saqueo; son los boludos los que asaltan supermercados para tomarse el yogur o distraerse un plasma. El saqueo es como la historia argentina de la generación del Ochenta (flor de corrupta) y la Década Infame (jardines colgantes de corrupción). La deshonestidad medida en teras es de derecha. Nacieron, crecieron y se desarrollaron como ladrones.

Veinticinco mil estatales en la calle, de los cuales se pudo reinstalar apenas a cinco mil. Veinticinco mil más para fines de marzo. Los planes de exterminio del Estado Social. Y los exterminadores en sus puestos para llevar a cabo la tarea. En el medio las historias mínimas, familiares, sensibleras. Pibes que laburaban en un puesto estatal (algunos concursados), que cumplían horario, que le ponían las ganas al trabajo, que trabajaban. Que crecieron y formaron pareja, algunos con chicos ya. A la mierda. Otros, de largos años de contrato en el Estado, porque el Estado es así de hijo de puta y la administración kirchnerista (la nuestra) tampoco es que hizo demasiado para mejorar la situación del laburo precarizado del Estado, dígase claramente. Contratados de años, decía, que accedieron al bendito concurso de una vez, y a la mierda porque el concurso es K.

Sobra tilinguería en este gobierno. Sobra turréz. Allí están con cara de comulgar recién, o de volver de una fiesta cool y te bajan cifras de la necesaria “modernización”, achicamiento, refuncionalización y todas esas palabras que se usan para sacarle el trabajo a la gente.

Y hay que hacerlo rápido. Porque ahora está todo fresco, la sociedad (o gran parte de ella) mira para otro lado como ese perro del bote. Y van quedando claras algunas cosas…

La primera: la Asociación de Trabajadores del Estado ha sido el primer sindicato en hacerle un paro nacional con movilizaciones (en plural) al gobierno liberal. Es así, y quedará para la historia grande o chica.

La segunda: UPCN no se ha mostrado muy defensor del puesto de trabajo empleado del Estado en esta crucial oportunidad, más bien su dirigencia espera que alguien haga algo. Por suerte sus bases y dirigentes intermedios, no. Muchos de ellos acompañaron el reclamo.

La tercera: ATE ha sabido congregar en torno al gremio a ambas CTA (también la de la tía Michelli tras su furia sojera) y a una variopinta estela de movimientos sociales. El caso de la TUPAC con el escabroso tema de la libertad de Milagro Sala (presa política del gobierno de Cambiemos), es todo un símbolo.

La cuarta: ATE ha logrado ser un eje convocante para sectores del gremialismo enrolado en las CGT, de mucha base también. De muchos otros que no tenían cauce ni gremio tampoco. Ha logrado convocar también a los cultores del voto en blanco, que parecen haber descubierto ahora que no todos eran lo mismo.


El Gobierno debe tomar nota de este paro y movilización. El paro seguramente debe haber sido desparejo, como desparejas son las situaciones lugar por lugar. Igualmente, se han sentido sus efectos. Más aún debe tomar nota de las movilizaciones que también tuvieron un carácter nacional. Se movió gente en Córdoba, Mendoza, Salta, Neuquén, Chaco, Tucumán, Jujuy, Río Negro, Catamarca, Entre Ríos, y seguramente provincias y lugares que no estoy mencionando. Es un dato objetivo a tener muy en cuenta: carácter nacional y masivo. Eso quiere decir que pueden existir ejes de aglutinamiento y esa tarea siempre la cumplieron bien los sindicatos.

Quién lo hubiera dicho… ATE más allá de las declamaciones, era un sindicato con divisiones profundas, pedorradas, nuevas burocracias, actitudes progres hasta la exageración, hasta estupidez. Pero también capacidad de recuperación, cuadros con las ideas un poco más claras, espíritu de lucha y algo de la mística que quedó de los noventas. La convocatoria partió de la felizmente recuperada ATE Capital y se extiendió. Por suerte, es bueno tener a todos los dirigentes a la cabeza, jamás hay que renegar de la consigna imprescindible de la unidad. Y no porque uno sea un apóstol, sino porque uno no es así de boludo. Los sindicatos sin unidad no sirven para una mierda.

Y termino. Siguiendo en progresión las medidas que va tomando el Gobierno y sus efectos en el corto plazo (ni hablar del mediano), es de pensar que la cosa se va a poner tensa. Y si en febrero te salió el primer sindicato y resultó esta jornada de lucha… Este es el piso, el humor de la gente no tiene techo y eso está claro en la historia argentina reciente (de poco antes de los doce años que muchos tratan de olvidar y desmentir).



Más allá de cómo siga la cosa, le cabe a ATE el honor de haber sido el que picó en punta, el que interpretó bien a la base, el que estuvo como había que estar y cuando había que estar. No es poco. 

viernes, 26 de febrero de 2016

PARA QUITARSE UN PESO DE ENCIMA

El gobierno liberal “…emitió ayer los primeros 12.000 millones de pesos en bonos con vencimiento en 2018 y 2020 y tasas de interés superior al 30 por ciento anual, que forman parte de un programa de endeudamiento para este año que alcanzará los 40.000 millones. Estas colocaciones buscan ser un aporte a la tarea del Banco Central de contraer la base monetaria y secar lo más posible la plaza de pesos, en el marco de la receta ortodoxa contra la inflación y ofrecer un activo cuyo rendimiento le quite presión a la demanda de dólares.”


Un endeudamiento de corto plazo por temas inmediatos; y sigamos “El diagnóstico del equipo económico (…) es que existe un exceso de pesos en el sistema que presiona sobre los precios y que esa liquidez se traslada a la compra de dólares. En el marco de esta visión monetarista en la que la emisión de pesos es la única causa de la suba de los precios, el Ministerio de Hacienda y el BCRA coordinan una política agresiva de contracción del circulante.”

Entonces, inflación y compra de dólares por privados, por la emisión de moneda. Todo eso de las cadenas oligopólicas en la formación de los precios, el rol de los supermercados en este tema, la fuga de divisas… no tiene nada que ver ni es tema de atención. Si se le ocurrió algo sobre el impacto sobre su salario y el mercado interno, sepa que ud jamás llegará a nada. El tema, se lo dicen claramente, es la emisión de moneda y que usté anda aún con mucha plata para gastar en pelotudeces.

Y sepa algo más: “El Central además comenzó a vender dólares en el mercado también para frenar la escalada en el precio. En una semana ya lleva vendidos 237,2 millones de dólares para abastecer la demanda en un contexto de baja liquidación por parte de los exportadores de granos. En lo que va de febrero las reservas acumulan una caída de 1.308 millones de dólares para cerrar en 28.766 millones, o sea 23.766 millones si se descuenta el préstamo de 5.000 millones por parte de bancos extranjeros. Pero la expectativa de suba se mantiene…”

De ahí que vamos con deuda –como se dice en el primer párrafo- para tapar estos agujeros. Pero es deuda de corto plazo a una tasa más que conveniente (para el que presta) y que, claramente, se podrá renegociar y estirar cobrando las consabidas comisiones y volviendo a vivir del Estado como se hizo casi siempre. Bien, ¿es esta la deuda? Nooooooooooooooooooooooooo. Esta es la caja chica. La de verdad viene cuando se arregle con los joldauts buitres, que en eso andamos (con una ayudita de los amigos). Porque en ese momento, se abrirán nuevamente las puertas del mundo al que dejamos de pertenecer por doce largos años, y nos van a empomar por un período muy interesante de tiempo (qué solucionará otro peronista, como lo hizo Néstor).

Suena de resentido, y si. Resiente ver cómo la derecha se come el país de nuevo y esta vez gracias al voto “popular”. Resentimiento, vergüenza, bronca. Porque encima te echan la culpa, por algo que vienen preparando desde hace mucho pero mucho tiempo. Desde el megacanje de Cavallo y De la Rúa.

A irse enterando. A tomar nota.

* Las citas corresponden a “Volver a tomar deuda como único salvavidas”; Página 12 del 26-02-2016; págs. 10 y 11.


viernes, 19 de febrero de 2016

Y TAMBIÉN... (la pesada herencia)

La vecina se encoge de hombros después del suspiro que viene a reemplazar a un “cómo dejaron al país, es lógico”. Es lógico, es natural, es de sentido común. Generalmente, las cosas que no tienen una explicación clara y cercana a lo racional, suelen validarse con aseveraciones de tal magnitud. Juicios cerrados, ideas preconcebidas, aunque sea por otros. ¿La vecina en cuestión es estúpida? Sin duda, pero además es cándida, ingenua, cualidades que se dan curiosamente cuando pensar complejamente da dolor de cabeza y hace perder el tiempo.


Le parece lógico que la inflación se desate, que nadie controle precios ni nada, que echen a estatales, que se cierren programas sociales, que encarcelen a los piqueteros (la india esa de Jujuy), que prohíban cortar la calle, quequeque… no se le ocurre más nada. Ya se lo dirán y lo repetirá. Eso no le quita responsabilidades, la vecina es medio facha cuando no tibiamente de derecha, y cuando la encuentran de buen humor parece medio progre de derecha. Ocurre que le preocupa estar de acuerdo con los que conoce, interactúa, estar bien socialmente, opinar lo mismo que la gente que ve todos los días que es como decir opinar lo mismo que toda la gente. Algo de razón le asiste, cuando pudo auparse a un cincuenta y un por ciento.

La señora (que bien podría ser su marido, ese fulano que mira puteadoramente a todo el mundo pero no lo dice y hasta es simpático de a ratos) difícilmente va a enterarse, pero Kicillof (Axel; actual diputado del Frente para la Victoria y ex ministro de Economía) le dijo en una nota publicada en Página 12 algo sobre lo “lógico”…

El gobierno de derecha de la Argentina está llevando a cabo “un clásico programa de ajuste” (…) “que ha decidido usar como ‘justificación’ para su plan económico la presunta ‘pesada herencia’ que recibió de Cristina.”

Y va fundamentando, con esa costumbre de explicar y dar vuelta todo lo que aparecía tan claro, tan lógico… “para Argentina 2015 no fue un año recesivo. Según la consultora Ferreres, la economía creció un 1,7%, la i9ndustria 1,1 y la inversión un 1%. Para el FMI, el crecimiento fue del 1,5%. Es decir, la economía no estaba estancada ni en caída, ni siquiera para los detractores del gobierno de Cristina. Tampoco se sufría una aceleración inflacionaria. Es más, todas las consultoras privadas reconocían que la inflación venía cayendo fuertemente desde 2014.”

“Comparando enero-noviembre de 2014 con el mismo lapso de 2015, según Elypsis la inflación había caído del 31,4 al 18,2%, es decir, una marcada desaceleración del 13,2%. Las estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires mostraban lo mismo, ya que la inflación pasó de ser del 33,6% en 2014 al 19,7 en 2015, es decir, la desaceleración fue del 13,9 en un año. Lo mismo para el IPC Congreso que pasó del 33,5% al 20,4, es decir, se redujo un 13,1%. Las reservas estaban al 10 de diciembre en 25 mil millones de dólares, después de pagar en octubre el vencimiento más grande de la década: 5.900 millones de dólares del Boden 15.”

Agrega finalmente: “A toda esta construcción marketinera, hay que agregar un punto más: el déficit fiscal.” (…) “el ministro de Hacienda dijo que el déficit fiscal de 2015 –medido como lo hacen todos los países del mundo- alcanzó el 2,3% del PIB. Pero ese nivel de déficit no servía como excusa para su plan, …” (…) “El objetivo era ‘elevar’ ese déficit para que cumpliera el papel propagandístico.”

El ex ministro demuestra en un par de párrafos la manera en que se arribó al número mágico dicho hasta el cansancio durante la campaña: un irreal e indemostrable 7%. Eso es lo que les dijeron a la vecina y a su marido, que estaban predispuestos a creerlo.

“Este déficit totalmente inventado es el que están usando como justificación para echar gente, achicar al Estado, quitar subsidios, modificar el régimen de jubilaciones y aumentar tarifas.” Un ajuste clásico para achicar al Estado, congelar el consumo y dar liberad total al sector financiero para que vuelva a dirigir la economía sin inconvenientes ni mirones. Hacer bolsa al mercado interno, al mismo tiempo que se hace difícil exportar. Complicado ¿no?, a menos que el objetivo sea llevársela en pala y de paso, retrasar el desarrollo nacional unos añitos.

Total, para pagar los platos rotos esta el “populismo” y boludos como la vecina y su marido.



* Las citas corresponden a “El caso del falso déficit fiscal” por Axel Kicillof; Página 12 del 18/02/2016.