jueves, 30 de junio de 2016

PERON



A mi me tocó el tercer Perón.

La foto en la ventana de Gaspar Campos, esa de la mirada cansada pero aún con chispa, que no mira nada y ve todo. Yo se lo que veía, era un montón de gente, de compañeros que habían hecho del coqueto barrio de Vicente López un camping, un fogón al que arrimarse, un puesto de chori. Los impertinentes escalaban los techos de tejas de casas vecinas, invadían jardines laterales, eran el aluvión zoológico de los setentas llevándose puesta la tranquilidad de las calles y los árboles, de las veredas que no se veían y se pisaban de a muchos. Pero de a muchos. Estuve allí tres veces y en ninguna pude verlo, lástima. Salió en pijama, salió de entrecasa, saludó miles de veces a miles que lo saludaban. Pidió que lo dejaran dormir. Les dio los buenos días. El bombo tronaba hasta la noche, a veces se callaba y se hacía un silencio. Eran tantas las cosas. Algunas podía entenderlas, otras ni las imaginaba porque para eso había que ser más grande.

Yo creía que Perón era socialista, del socialismo nacional, algo así que tampoco sabía muy bien qué cosa vendría a ser. Leía un poco de todo e iba tejiendo balbuceos ideológicos. De pendejo vi el peronismo y después tuve -por suerte- toda una vida para saber de qué estábamos hablando. Son cosas que no se olvidan, digo esas en la casa de Perón. 

Uno tenía más la imagen de la casa de Puerta de Hierro, pocos días antes de la primera vuelta. Los caniches, los dirigentes, los muchachos de la JP. Las camperas de cuero, los peinados a la gomina o los rulos sueltos, los bigotes candado y los morrales de las chicas. Y todo eso lleva al segundo Perón, el de la Resistencia. Eso comenzó desde mismo el '55, y ahí lo tenés a Valle como símbolo pero hay otros, claro que hay muchos otros. En ese tiempo la Resistencia era de allí hasta el '73, con Montoneros como final y el luche y vuelve.

Leyendo un poco, la Resistencia se ubica para algunos entre el '56 y '59, una primera etapa, para retomar más con los gremios cuando Frondizi se hace el oso y te llevan puesto con el Plan Conintes. Después lo sabido, Onganía, el Cordobazo y todos los azos. Perón desde Madríd y los casettes, los crípticos comunicados y los delegados personales. Las ondas a derecha e izquierda del movimiento. Jodido conducir desde el exilio, jodido conducir. Y el Padre Eterno sobrevolando, sin fuerza real, general sin ejército pero con ejército, pueblo más bien. Pueblo sin ejército porque el ejército era de ocupación. Cómo se hace ese arte supremo de mantener a todos juntos cuando ya se están mirando con recelo y celosía, con proyectos cuanto menos encontrados. 

El segundo Perón es una especie de inmortalidad, sin descender todas las tardes a la tierra como para que algún desbocado faltase el respeto. Eso decía. Si hubiera muerto allá, vendría a ser un sanmartín que nunca volvió y siempre conspiró. Pero no, tenía que ser un Rosas, quévaser. Es peor ser un Rosas y más volviendo. Ni sanmartín ni rosas, Perón es Perón. 

Casi nada sabía del primer Perón. Quedaba tan lejos, imagínese ahora... Fotos, cosas que se contaban entre compañeros y entre contreras. Porque nadie podía evitar hablar de peronismo ni de Perón. Por eso lo del decreto, ¿no? Como decir, hoy el sol no sale porque está prohibido decir que salió. ¿Qué eran los cuarentas, los cincuentas para uno? nada. Todo, aún sin saber ni una décima parte. Paradojas del destino que me dedique a dar cursos y charlas sobre ese primer Perón. Hubiera debido ser mi propio alumno, porque en esa época no sabía nada. Imaginaba mucho, eso si. La ideología tiene mucho que ver con la imaginación, después de todo. 

El primer Perón era fundacional de la realidad efectiva y del mito. Estaba Evita. Existió una vez un país en el que Eva estaba viva, dios mío, casi imposible describir ese país. El que se había caído antes de que naciera, el que se me ocultó por un largo tiempo y el que surgió de abajo del parquet en un asado. Porque allí estaba, como el piso de tierra en el que habíamos edificado la casa. Los sesentas cuando yo era chico estaban hecho sobre la antigua ciudadela peronista. Y el envión duraba, por más que le pese a quien le pese. Era viento de cola y de atrás soplaba Perón. 

Mi tercer Perón me enojó mucho, es cierto. El estaba enojado, no le obedecían, no lo entendían(mos). No era mentira que estaba lleno de gorilas el gobierno popular, pero debimos tener un poco más de respeto se me ocurre. No era cualquiera, no era un político de mierda como todos los demás. En fin, uno creía que el socialismo nacional estaba ahí a la vuelta. Y no. El sabía que no, aparte de que creía en el justicialismo nacional. El sabía que no y que los de afuera y los de adentro se confabulaban para mandar todo al mismísimo carajo. 

Un día al General se le pasó el enojo y convocó. Frío, hacía frío. Siempre se recuerda lo de la más maravillosa música, pero no era lo más importante. Habló de los enemigos de adentro, reafirmó todo eso que uno quería y esperaba escuchar desde hacía mucho. Sacó fuerza de la nada y salió al balcón. Un acto de fe. Su acto de fe. Después la lluvia que lo agarró en Paraguay. Y después...

Yo estaba mal con el tercer Perón como estuve muchas veces mal con mi viejo. Pero con este Padre no tuve tiempo de arreglar, con el otro por suerte si. Perón nos dejó huérfanos y me encontré corriendo atrás del féretro bajo la lluvia cuando salía de la Quinta. Volví a casa llorando, y no sabía bien por qué. En Villate y Maipú cuatro viejas estaban arrodilladas con velas y una foto de Perón. Rezaban y lloraban. Ahí me di cuenta de que había perdido algo que nunca más iba a encontrar. Lloré más porque sabía por qué. 

Después, bueno todo lo que sabemos. Fue un largo camino hasta llegar al punto de partida de nuevo. Al peronismo. Y ese es mi cuarto Perón, el que aprendí. El que enseño cuando puedo. El que se construyó con el tiempo en dictadura, en democracia vigilada, en democracia de entrega y en democracia completa. Todos los caminos me condujeron a Perón, como a muchos que no habíamos nacido peronistas. 

Y entonces uno repasa y le termina dando la razón al tercer Perón del Proyecto Nacional, de la reconstrucción, el que dejó un país con los convenios colectivos de trabajo más ventajosos de la historia. El que pudo superar el fistyfisty. 

Es difícil lidiar con un padre. El personal, al que uno quiere enormemente y no se lo dijo tanto. El que era General y no pude ver en Gaspar Campos. Con ambos uno tuvo una relación personalísima tras la muerte, cuando te quedás solo y vas construyendo el personaje con los que quedan. Y decís como siempre se reconoce "el viejo en algunas cosas tenía razón". En las importantes, tenía razón. 

A Perón no hay que nombrarlo todos los días en un acto, hay que reconocerlo cuando se gobierna. Algo así le escuché decir a Néstor cuando ya era presidente electo. En los doce años del gobierno peronista del kirchnerismo se reactualizó y se nos apareció muchas veces Perón. 

Podría terminar con un Viva Perón y quedaría bien. Pero no, porque Perón vive, qué duda cabe. Qué vivamos los compañeros, que viva la Patria. O que la bandera flamee sobre sus ruinas.

martes, 14 de junio de 2016

QUE COMAN TORTA



La Señora mira de frente; su vestido veraniego de faldas largas y el sombrero parasol dicen cosas sobre quién es. Mira pero distraída, ya que estar distraída es parte de la condición. Se dibuja en el pasillo de columnas de la Rambla "francesa"; y unos pocos pasos más adelante, apenas, empujando el cochecito carroza al borde de unos breves escalones de piedra, está la sirvienta que mira fijo al objetivo de la cámara, tan fijo que los ojos atraviesan la gigantografía hasta calar los huesos. La cofia, el uniforme “de verano” blanco virado al sepia, la morenidad y el pelo recogido en el que se adivina un azabache escondido. El delantal de pasear y atender, una marca. Tal vez mira absorta el artefacto sobre el trípode y el señor de levita que la captura en esa rareza de la fotografía. La foto está expuesta en el vestíbulo del palacete Ortíz Basualdo o Museo Castagnino en Mar del Plata, se la puede ver. 

La "distraedad" fue la virtud que escondía miradas feroces detrás de ojos cándidos o plácidos; y se hizo educación cívica ya que nos fue legada y derramó -así se cumplió cabalmente la teoría del derrame- sobre los espíritus comunes. Estar distraído mientras se mueven alrededor los oscuros personajes que montan la escena. Un impertinente puede llamarlo "clasismo".

Desde las ganancias que daba el hollín en los pulmones de los trabajadores ingleses -o de cualquier lugar- el liberalismo ha sido siempre igual a si mismo. Sólo la cultura lo diferencia por épocas en la aterradora historia del capitalismo. La hegemonía de la cultura hace que un fulano de a pie se dispare en el pie, que es como suelen ocurrir las desgracias. 

Nunca puede uno repetirlo lo suficiente, pero es mucho más el tiempo en que han gobernado liberales, conservadores -que acá vienen a ser dos cualidades del mismo sujeto, y no como en Uropa-, gente de derechas. El Estado Nacional, la Constitución, la mar en coche. ¿Vió? todo eso mezcladito como para que pase por La Historia. Los emigrados unitarios que venían con las fragatas francoinglesas a tomar su propio país. Pero el criminal, sabemos, fue Rosas. Un ignorado dorrego llamado General Valle que se entrega todos los años sin tener feriado, ni placa que dure entera en la penitenciaría invisible de Las Heras. La vida patas para arriba. Algo así.

Como ahora. 

El esperanzado espera, es su tarea, da tiempo. Se le dijo hasta el hartazgo que iba a pasar lo que pasa, pero... no (nos) creyó. Y ahí está esperando dios sabe cuánto, porque no puede ser que le hayan mentido. No puede ser. Pero lo feo es cuando no mienten: el comienzo de un tarifazo se pagaba con dos pizzas; vivimos en una fantasía que nos llevó a creer que podíamos viajar al exterior, consumir, tener. Eso, lo dicen de verdad. Uno que es resentido piensa que es desprecio. Otro dirá revancha. Hay los que buscan antecedentes en la Historia y los encuentran, aunque nada es lo mismo de lo que fue como eso de que nadie se baña en un río dos veces (ni siquiera una, como decía el compañero Heráclito).

Hay desprecio de clase, aunque sean todos unos recienllegados de una burguesía sin prosapia. Aunque se hayan parado con la Dictadura, martirizado a Don Raúl y ascendido finalmente con Cálos. Ninporta. Tienen la miradita de arriba del hombro, la insidia del self made man (a costa de other men). Tuercen la boca para parlotear sobre el populismo (nosotros) y las iniquidades de la distribución. Parece que se te cagan de risa mientras desprecian. Y es verdad.

Han dicho, alguno de los copetudos funcionarios ha dicho que la cosa iba a cambiar cuando la izquierda aprendiera macroeconomía y la derecha tuviera corazón... Apuesta a que la primera no se dio (por supuesto) y la segunda, bueno, la segunda vendrían a ser ellos. Y convencieron, al menos por un rato. Ocurre que el peronismo (la única izquierda que ha gobernado y peleado por mi querida Patria) hace rato que aprendió macroeconomía, macropolítica, macrorelacionesexteriores; y estos señoritos apenas macri. En fin. 

Aconsejo vivir la vida lo mejor que se pueda… Guarda con comenzar a revistar en la agrupación "Cardiópatas peronistas" de tanto tragar saliba y mierda. A pesar de todo, a uno no le deben afanar la alegría. Para sonreír usté ni yo necesitamos a un pelotudo que nos de un curso, con saber que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza y que las pautas programáticas se resumen en que la Patria sea grande y el Pueblo felíz nos ha bastado en los últimos setenta años. 

Entre elegir soberbias me quedo con la de la Mina que sabía mucho, hablaba de todo, levantaba el dedo y te contaba de yapa lo que andaba haciendo nuestro gobierno, esas cosas ficticias que vivimos durante el largo sueño de doce años. Prefiero esa y no la soberbia de los poderosos que ahora se compraron un corazón y que te quieren de cómplice. Porque como dicen que dijo Lincoln (el de las galletitas) se puede mentir a mucha gente durante mucho tiempo, pero no se puede mentir a toda la gente todo el tiempo. 

Le termino con una más atravesada... Se había armado la podrida en París y el quilombo llegaba a Versalles. Una noche de velada paqueta, la reina María Antonieta le preguntó a un quía a qué se debían las protestas. “Es el pueblo”, contestó, “se les acabó el pan”. La austríaca giró la cabeza y lo miró casi divertida. Con una media sonrisa le dijo "Que coman torta". De esto se trata lo que le venía diciendo.

Y un aparte. Si en algún momento siente que se le cae el ánimo, porque pasa cuando todo lo que pasa está pasando, piense en cosas bellas. Piense en Evita, piense en las Viejas. Tome aire, tome coraje, tómese un ferné. Nos vemos, que siempre que llovió, paró.

miércoles, 11 de mayo de 2016

LA INDUSTRIA Y EL PERONISMO DE SÍSIFO



Lo temido y advertido: "Las exportaciones de productos primarios superaron en marzo el volumen de los despachos industriales por primera vez desde finales de los noventa. Trigo, maíz y oleaginosas fueron los bienes con mayor expansión, en tanto que plásticos, maquinaria, autos y productos de economías regionales como lácteos marcaron el mayor retroceso."

¿Qué por qué ocurrió esto?... bueno, porque: "Las actividades agropecuarias vinculadas a cereales y soja tuvieron una promoción notable en los últimos meses por la quita de retenciones y la devaluación, mientras que los establecimientos manufactureros anotaron dificultades importantes para mantener el nivel de los negocios. Los sectores de mayor valor agregado se vieron afectados por el impacto de políticas económicas que aumentaron fuertemente los costos y privilegiaron la especulación financiera sobre la producción industrial."

Bien (o mal); y ahora un poco en detalle con números: "En marzo, las exportaciones primarias ascendieron a 1305 millones de dólares y los despachos de bienes industriales se ubicaron en 1250 millones. De este modo, los commodities representaron el 29,3 por ciento del total de exportaciones, contra el 28,1 por ciento explicado por productos industriales. Las cifras adquieren relevancia si se tiene en cuenta que el año pasado los bienes primarios sumaban 20,3 por ciento de las exportaciones totales, mientras que los manufactureros representaban 39,8 por ciento. Las proporciones fueron 19,9 por ciento para los primarios, contra 41,1 por ciento de los manufactureros en 2014; 28,0 por ciento, contra 37,5 en 2013; 24,3 contra 32,1 en 2011, y 19,6 contra 41,0 en 2010. El desempeño de 2016, con exportaciones primarias superando a las industriales, no se observaba desde marzo de 1999, cuando las ventas de los commodities se ubicaron en 589 millones de dólares y los despachos de productos elaborados en 580 millones."

Lo que ocurrió políticamente hablando, es que una insignificante mayoría de los argentinos se dijo "Cambiemos" y la cosa cambió. ¿Se trata de un proceso de reprimarización de la economía nacional? El tiempo lo dirá, pero por ahora estos son los datos de la realidad más allá de los discursos y las piruetas gubernamentales. 

Argentina tuvo siempre una relación bipolar con el perfil industrial de un país moderno. Se pasó del saladero y la exportación de tasajo y cueros al mercado brasileño (del imperio del Brasil) a fines del siglo XIX a una inserción brutal en el mercado capitalista como proveedores de materia prima para la gran metrópoli manufacturera inglesa. Lanas, carnes y trigo. La primera industrialización tuvo que ver con la preparación de la materia prima y su transporte. Poner a punto la máquina proveedora del "mundo", y nada más. Endemientras, el Estado liberal garantizaba el orden interno con una hábil y descarnada política de represión a las facciones contestatarias de la división internacional del trabajo, nos metían en una guerra genocida para asesinar al Paragüay, armaba la infraestructura portuaria y ferrocarrilera, y punto. 

La Gran Guerra y la década del veinte sorprendió con un cambio de condiciones que hizo bolsa el esquema. Entonces, la oligarquía debió volverse a disgusto "dirigista" y además de firmar el Pacto Roca-Runciman institucionalizando la entrega del país a una agonizante Inglaterra perdidosa, se puso a controlar el vaivén de exportaciones-importaciones creando la Junta Nacional de Granos y su gemela de Carnes; y apareció el Banco Central como para ir modulando la (no)paridad con la moneda extranjera y todo ese lío descomunal entre las libras inconvertibles y el dólar desafiante. Comenzó una segunda ronda industrializadora para sustituir importaciones, con radicación de grandes empresas extranjeras. Los treintas, arrastrando la mega crisis del capitalismo con la quiebra del '29 demostró que la industria era un camino que había que transitar ya no como medida hasta que todo se apaciguara, sino como un destino imposible de eludir. Llegaron más grandes empresas extranjeras y nacionales. El perfil industrial estaba definido como en ningún otro país de la América dependiente.
Ante esta situación el pueblo inventó a Perón y, entre otras cosas, se ocupó al máximo esa capacidad industrial instalada y usada a medias. No fue suficiente; a fines de los cuarentas la estructura económica crujió porque el desarrollo nacional exigía pasar a la industria pesada lo más rápido posible y coronar una revolución industrial argentina. Era el proyecto nacional peronista, con la gente adentro. Entonces, la oligarquía inventó el '55. 

La Argentina del primer peronismo sobrevivió con mucho a los gobiernos de Perón y signó gran parte de los sesentas. Los obreros mejor pagos del país hicieron el Cordobazo, eso se dice y con razón. Un Perón viejo salió por la Puerta de Hierro tras dieciocho años de exilio para sentar nuevamente las bases de un Proyecto Nacional, pero ni él pudo. La Dictadura arrasó con el Estado Justicialista y con la gente. Esa sí que fue una reprimarización de la economía, aparte de un crimen de Estado. 

Después, a los tumbos. Deuda externa, Patria Contratista, Capitanes de la Industria. Salteadores de caminos devenidos en empresarios (y entre ellos, un hombre Franco). El Estado de los Argentinos siempre fue el alimento de los depredadores. En esa relación perversa hay que buscar la famosa corrupción, sería bueno que algún día el fulano de a pie lo entendiera. Hasta un presidente de orígen peronista salió a vender las joyas de la abuela (que era Evita) y se la tiró en pizza y champán. No fue el único en arrodillarse, nunca se es el único.

La desgracia inventó a Néstor, después el pueblo lo hizo suyo. Cómo un héroe griego desterrado que tiene que subir la piedra por la pendiente siempre, el peronismo sísifo está para la reconstrucción. Será por eso que no lo dejan terminar la tarea nunca, ya sea corriéndolo a tiros o como ahora, con unos miserables votos de más juntados a titulares de diarios que esperan a tipos comunes que se toman un café a las apuradas y parece que no le dan bola a la pantalla de TN en mute. 

¿Qué fue el último capítulo en la era K: ocupación de capacidad instalada, reindustrialización, nueva industrialización? Un sabedor de economía debería decidir, no es que uno quiera meterse. Los números que se desparramaron al principio orientan un poco. Porque algo se había hecho y esa es la "pesada herencia" que el Liberalismo debe hacer desaparecer y pronto. Le sobra Estado, le sobran trabajadores; le sobra país y lo entrega. Nada nuevo, así son los liberales.

La historia, la desgracia, y ojalá el pueblo, deben estar inventando a los que vendrán a rescatar la Patria. Como siempre sucede desde que hace mucho, miles de trabajadores anochecieron en la Plaza diciendo ¡Queremos a Perón!, hasta enronquecer.

*Las citas corresponden a "La industria pierde frente al campo" por Federicho Kucher; Página 12 del 11 de mayo de 2016; pág 12.

lunes, 2 de mayo de 2016

LABURANTES

“Entre diciembre de 2015 y marzo de este año hubo 141.542 despidos, según registró un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). De ese total de despidos, el 52 por ciento correspondió a trabajadores del ámbito privado y el 48 por ciento restante a empleados del Estado.”

(…) “…los trabajadores más afectados por los despidos fueron los de menor calificación y los precarizados. ‘De los 80.446 despidos en el sector privado, 71,88 por ciento corresponde al sector construcción, 23.40 por ciento a industria y 4,72 por ciento al sector servicios’ (…) A su vez, en el sector público las cesantías se repartieron entre dos grandes áreas: el Estado nacional (38,28 por ciento) y las provincias (48,56).”

“Las ventas minoristas evidencian una caída de 5,8 por ciento en marzo. La construcción presenta cuatro meses consecutivos de caída de la actividad desde diciembre de 2015, la producción siderúrgica experimentó un claro declive a partir de noviembre de 2015, acelerándose esta caída a partir de diciembre. El complejo automotriz redujo sus exportaciones…”

(…) “Sobre el poder de compra de los sueldos, el estudio apunta que mientras las paritarias ‘adelantan un nivel de recomposición salarial que llegaría al 18,01 por ciento para el primer semestre’, el índice de precios minoristas subió un 24 por ciento en los últimos seis meses.”

Tremendo panorama. Alguno de esos que quieren darle tiempo al gobierno podrá decir que el CEPA tiene tufillo a K; entonces bien pueden indagar en la información periodística publicada en estos meses (incluso la prensa hegemónica que leen gratarola en los bares), y de sindicatos y cámaras empresariales. Esas son las fuentes de las que se vale el informe del CEPA.

Dicho esto… tremendo panorama. Pocas veces se ha destruido tanto en tan poco tiempo. Y ni una vez se logró con el acompañamiento del voto popular, es esta la única vez y da vértigo pensarlo. A una situación como la apuntada se deba tal vez la impresionante convocatoria gremial al monumento al trabajo del 29 de abril pasado.

El elenco gubernamental liberal ha logrado lo que nadie en estos largos últimos años: dar un motivo a las cúpulas sindicales -enfrentadas abiertamente y desde hace mucho- para dejar de lado sus diferencias y llevar a cabo un impresionante acto de unidad que, encima, amenaza con ser sólo el principio.

¿Ha enloquecido el gobierno liberal?

No se duda (por lo menos no desde aquí) del poder de convocatoria genuino (es decir no solamente “aparato”) de las centrales obreras y sus sindicatos. Lo han demostrado una y otra vez, cada uno en su proporción y a lo largo del tiempo. El que aún piense que todo eso se debe a “aprietes” y demagogia, la verdad es que se ha perdido gran parte de la historia argentina (y universal). Mencionemos dos casos… el primero Camioneros, ya que más allá de las posiciones políticas de Moyano (que desde aquí repudiamos, aunque no importe demasiado), es innegable que el sindicato está bien conducido y va hacia buen puerto desde hace mucho. Si usté conoce a un camionero pregúntele y verá (tenemos amigos y compañeros camioneros a los que les hemos preguntado).

El otro caso que arbitrariamente menciono es el de ATE. Desde la recuperación de ATE Capital recientemente, no solamente se incrementó la afiliación sino que se nota el entusiasmo en la calle cuando existe una conducción que responde a los trabajadores. Nuevamente, vale aclarar que se toman dos ejemplos y que podrían ser otros, cada uno tendrá los suyos. Pero lo general y notable es que había ganas de participar, ganas de marchar, ganas de hacerse oír.

Un dato para destacar también es el comportamiento de las distintas y diversas columnas. Convivencia entre centrales y sindicatos que no siempre han podido hacerlo tranquilamente, que han sostenido posturas (y voto) antagónicos. Y todo tranqui, como que lo que unifica es la condición de trabajadores. Esa cosa que se respira en convocatorias como esta y que no da ningún acto político de la política. Y esta es una opinión personal, así se siente uno tal vez marcado desde siempre por la militancia sindical.

Bueno, pero volvamos… ¿qué expectativas de gobernabilidad a mediano y largo plazo tiene este gobierno liberal con las políticas que aplica? En primer término, no parecen percibir estas políticas como negativas o que conlleven algún problema. El nivel de autismo político es importante. Además, el discurso utilizado sigue siendo el de campaña, cuando no con una dosis de cinismo que desafía el buen gusto y el don de gentes. Pero es sabido, la derecha tiene estas cosas que encubren actitudes y conductas claramente psicópatas.

El elemento distintivo es el favor de una parte de la población. La buena imagen que reflejan las encuestas, el tiempo de expectativa, la tirria contra Cristina y el kirchnerismo. Eso puede cambiar, sobre todo cuando se trata de gente que no es rica, ni vive en un country y que por más que fantasee “no pertenece”. Esos pueden cambiar de opinión y de humor, y pueden hacerlo rápido ya que son propensos a ver la vida bipolarmente en “blanco o negro” (menos la personal, ahí si que aparecen los grises y esos gatos que de noche son siempre pardos). El gobierno liberal no debería contar con la “lealtad” de estos votantes que le dieron una estrecha victoria (aunque victoria al fin).

Y la duda final: ¿estos tipos vienen al choreo, o pretenden un laburo ideológico en la sociedad para terminar con el “populismo”, es decir con nosotros?... Por lo que aparece y el apuro que tienen, se mueven más como fulanos que reventaron la persiana y están cargando las cosas en una chata puesta de culata. Pero es parte de un debate.

Por ahora, y más allá de las conducciones sindicales que siempre son coyunturales, los laburantes vamos a seguir ganando la calle.



* Las citas son de “El desempleo que Macri no ve” por Laula Vales; Página 12 del 26 de abril de 2016; pág 2.

lunes, 25 de abril de 2016

SEEFECÁ

Pasó el huracán Cristina… por ahora. Era sabido que la ex Presidenta (porque es “ex”, aunque TN se empeñe en zocalear lo contrario) iba a “desembarcar” en la política tras dejar la Casa Rosada. Solamente los desprevenidos que han conformado la “mayoría” coyuntural pueden asombrarse. Algunos algunos de esos, los fanáticamente “antiK” pueden y seguramente piensan en ese retorno como una plaga endémica inexplicable.

Sabíamos que iba a volver, lo que no pudimos suponer o imaginar era que la traería de vuelta el juez Bonadío y su enfermiza obsesión por encarcelarla. El mismo poder Judicial que la despreció y conspiró contra su gobierno y el proyecto nacional y popular, fue el que le puso el escenario y la oportunidad. Y CFK brilló, tal vez como nunca.

La Señora (así, como se le decía a Evita no porque uno pretenda establecer la paridad, sino porque merece el título y la mayúscula como alumna ejemplar) se ubicó en el centro de la escena y ratificó un lugar de conducción política que no se puede soslayar ni negar. Habría que ser tan necio como estúpido… (no obstante, hay un cásting ahí afuera para ambos roles).

Comodoro Py fue el acto kirchnerista más impresionante, por varias razones… La lluvia y la marcha aportaron parte de mística que rememoraba otras jornadas de rescate. Para los más jóvenes pudo ser su 17 de octubre o su 17 de noviembre; no hay que ser quisquilloso con las fechas y la emoción de cada uno, hay derecho a un imaginario fundacional sobre lo que fue fundado muchas veces. Porque la historia jamás se repite, son las semejanzas didácticas las que nos confunden.

El otro punto es que fue un acto fuera del “poder”. Ya habíamos tenido una brutal despedida ese 9 de diciembre en la Plaza de Mayo, pero esto -y haciendo alguna concesión explicativa- era “sin aparato”. Militancia, mística (se reitera el término, ya que de eso se trata), abnegación, identificación. Muchas palabras para decir cosas parecidas que se encarnan en Cristina. Un respirar un poco también, luego de cuatro meses de bombardeo y destrucción (es lo que hizo el gobierno, mientras otros le dan tiempo).
Acá no se pretende analizar lo que la Señora dijo sino lo que hizo, los gestos, las fotos que quedan y se transforman en representaciones de futuros posibles. Pasemos una mirada por la oposición, los propios y los muy propios…

Algo se dijo sobre la oposición. El gobierno liberal demoró un par de días en reaccionar, como si no hubiera sido previsible lo que finalmente ocurrió. Subestimaron a la Señora y a la militancia, se creyeron el verso de los ñoquis y la prebenda para terminar pensando que sin los recursos del Estado, la movilización de cualquier sector social es imposible. Creen que todos son de su condición. Los que siguen este credo gorila, piensan –contra la prueba de la realidad histórica argentina- que “muerto el perro, se acabó la rabia” y buscarán procesar y encarcelar a la exPresidenta a como de lugar. Que no se mueva, que no hable, que desaparezca del imaginario colectivo. Necesitan extirpar el kirchnerismo como versión última de un peronismo posible en vinculación directa al mejor peronismo de Perón.

Otros opositores, menos enfermos y más inteligentes, preferirían ignorar a la Señora y su movimiento y arrinconarlo a fuerza de “nuevas realidades”, que surgirían del endeudamiento y sus “bondades”. Es todo ese sanaterío sobre las potencialidades del segundo semestre de este año y sobre todo la creación de puestos de trabajo del último trimestre. Es posible que la inflación baje por un mercado interno en recesión, y también es posible –como ha ocurrido ya- la combinación de alta inflación con recesión. Dudoso pronóstico que da solamente para que parlotee el “gerente de la felicidad”, el último chanta en aparecer presentado por el presidente liberal en el decadente y ruinoso espacio cultural NK (que no sirve para nada, como todos sabemos). Lo hacen porque saben que aún y por algún tiempo, tienen público dispuesto a ser encantado con los gurúes de que lo mejor está por venir (a menos que sea K).

En esta línea de acción, la reactualización política de Cristina FK es una molestia y, aparte de no aportar nada bueno, “no le hace bien a los argentinos” tampoco, como ya dijo la sesuda vicepresidenta y algún que otro periodista amigo (de ellos). Entonces, ¿para qué esta señora (ahora con minúscula) busca tanto protagonismo? Es fácil y queda explicado en cualquier manual sobre el “populismo”… se esconde tras sus nostálgicos seguidores para trabar la acción de la justicia. Esto sería que está tan complicada en los casos de afano -sobre todo en la causa Hotesur- que necesita de algún “paraguas” para no ir presa. Así lo pregona el gran diario argentino y lo publica todos los días, religiosamente. Uno piensa que hubiera sido más sencillo obtener los fueros de un cargo, que para CFK hubiera sido muy sencillo, y se viene a refugiar en los fueros del pueblo… No cierra, como todo el simple pensamiento liberal. Será porque CFK cuanta con otra garantía, la misma que un liberal no puede concebir ni aún drogado.

Bien. ¿Y por casa cómo andamos? El peronismo tradicional (habría que ver a cuál tradición nos referimos, creo que sería mejor decir “conservador”) mira con desconfianza. Algunos piensan que la Señora no quiere al PJ, que quiere destruirlo o coparlo… y para eso estaría La Cámpora, por un decir. Es un pensamiento infantil y revanchista de una afrenta no consumada. Es cierto que no sentirse valorado resiente. Cuando vemos el despliegue en el “Patria” y esa cosa de hablar poco y escuchar mucho, uno también piensa que esa debiera haber sido la actitud de siempre. Es cierto. Lo contrario provocó enojos –sumado a algún puesto o lista perdida- y dio excusas a otros. Era innecesario, lo de fondo es que el PJ tenía que ser conducido con mano de hierro tras la trastada menemista y eso se hizo. Podría haber sido de una forma más amable y más comprensiva. En eso Néstor era un capo.

Pero la Señora es como es y, mal que le pese a algunos, es la conducción de un vasto movimiento que está en derrota pero no derrotado. Un vasto movimiento que excede al peronismo, pero que no lo superpone, ni suprime, ni nada de nada. Y Cristina es la primera en saberlo, justamente porque ella misma es uno de los mejores productos que dio el peronismo en las últimas tres décadas. No hay dirigente peronista que se le pueda comparar, ni por lejos. Y de dirigentes de otros lados, bueno pretendo que este sea un comentario serio y no empezar a cagarnos todos de risa.


Habrá que ver que significa esa propuesta de “Frente Ciudadano”, habrá que ver cómo sigue la cosa, por ahora la pelota la tienen los dirigentes que están acá, sean sindicalistas, diputados, senadores, de agrupaciones, de básicas varias. Por ahora nos estamos reorganizando luego de la pared que nos llevamos puesta en noviembre. Algunos culpan directamente a la Señora, bueno, háganlo, y después de sacarse los mocos de la nariz tendrán que recurrir a ella. Las críticas y los análisis son más macro y más micro, rara vez personalistas. Esto es un movimiento político, para la isla de Caras hay tiempo.
 
La derecha sigue allí y tiene el gobierno. Han puesto cara de culo y algunos reaccionaron como si alguien hubiera pateado un panal. Allí está el rictus que le conocemos a esa patética Libertad Lamarque actual, blonda, mediática, siempre intrigante y revoleando críticas también a lo que fue su obra, el propio Cambiemos. Porque la cámara no se la saca nadie, salvo Cristina (es la cruz que arrastra Elisa). El CEO Mayor no se inmuta, todo le chupa un huevo, total… Ni pensar que es porque no se da cuenta; nadie tan salame llega donde él llegó, pero tiene esa onda que eleva la vanalidad al rango de virtud que tanto gusta al cholulaje conurbanero (y urbano pampahumedal).


Lo que sigue es seguramente desagradable, como lo fueron estos cuatro meses de mierda. La reaparición de Cristina nos hizo notar que estamos vivos. Es muchísimo para los que sabemos que dejamos hace rato el Purgatorio y seguimos queriendo tomar el cielo por asalto.

*La primera foto es del compañerazo Carlos Brigo. La otra no se.

viernes, 15 de abril de 2016

EL HIJOdp PRÓDIGO

El tema: 
“La Cámara de Apelaciones de Nueva York decidió levantar las restricciones que pesaban contra el país, por lo que la Argentina quedó habilitada para emitir y pagar deuda externa y cumplir con los acuerdos efectuados con los holdouts. ‘Es una decisión sin precedentes’, celebró PratGay, en relación a la medida que beneficia directamente a los fondos buitres, habilitados a cobrar la totalidad de los bonos que compraron a precio vil hace años.”

Datos al pasar como para tener una idea: 
“El tribunal habilitó entonces al país para que pueda hacer una emisión por un monto de hasta 15.000 millones de dólares para cumplir con el acuerdo con los fondos buitre (10.800 millones) y para pagar gastos corrientes y presupuestarios (4.200 millones).” (…) “No lo esperábamos tan pronto y lo estamos festejando’, sostuvo el funcionario en referencia a la decisión de la Cámara.”

Y otro dato sobre el buitraje: 
(…) “Los fondos más duros lograron que se les reconozca la sentencia plena, con un pequeño recorte en los intereses punitorios, que les significó una ganancia de más de 1.600 por ciento respecto del valor al que compraron la deuda defaulteada. Por cada lámina de 100 dólares recibirán 400, a lo que se suma que la adquirieron a 25 dólares cuando los papeles eran basura.”

La Argentina liberal está de vuelta para reiniciar un nuevo proceso de endeudamiento y entrega, sin más ni menos. Las argumentaciones usadas por el funcionario citado (viejo conocido en el refinado oficio de vender la Patria) y otros tantos del elenco gobernante no se lucen por la originalidad: sacar a la Argentina del aislamiento; atraer capitales para desarrollar el país; tomar deuda para crecer;… y carradas de pelotudeces dichas hasta el hartazgo por Martínez de Hoz y Cavallo (en varios momentos) para apostar fuerte en la timba grande del mercado de valores mundial, hacerse de interesantes comisiones y poner a funcionar a la economía nacional como banco de sangre del sistema financiero global.

Esto es lo que se votó, se lo sepa o no. Es esto: la destrucción de una ingeniería compleja y agotadora para lograr el reordenamiento de la catastrófica deuda externa argentina; el detrozo del logro significativo de una quita que alcanzó la mitad de su valor (inflado extorsivamente), terminar el pago puntual de los compromisos asumidos para pasar a la “refinanciación” puntual. Fue la tarea gigantesca de Néstor Kirchner, seguida estrictamente por Cristina FK. Destrucción de ese esfuerzo, del de todos los argentinos (o al menos de los que producen) y su reemplazo por las viejas formas de hacer dinero sin trabajar.

Durante doce años estuvimos ajenos a los bingos internacionales de divisas. No participamos como país de la montaña rusa de los capitales ni aceptamos las “recomendaciones” mafiosas de los organismos multilaterales de crédito, como les gusta llamarlos al periodismo “especializado”. Eso para ellos era estar “fuera del mundo”. Estábamos adentro pero en clave política, no como subordinados de fondos buitres. Participábamos de megaemprendimientos que se destacaron por su pertinencia política y su peso internacional: Mercosur, Unasur, Celac, y una aceitada relación con el emergente grupo BRICS.

Estuvimos si afuera de Wall Street, afuera de paraísos fiscales, afuera de guerras imperialistas contra países del Tercer Mundo, afuera de misiones genocidas de “asesoramiento” antisubversivo. Afuera de ese mundo de mierda.

Habrá que pensar, como dijera en su famosa carta el compañero Capitanich, que quizás vaya siendo tiempo de que se le de forma a la idea de una Internacional Justicialista, en la que quepan con sus variados colores y diseños los países que en los últimos años han llevado a cabo la proeza de vislumbrar otro mundo en el que vale la pena estar “adentro”.

Por ahora, la noticia es que el hijo pródigo ha vuelto y está dispuesto a hacer negocios y llevarse la cometa. La pesadilla “populista” ha pasado y se han hecho con el poder político (el otro siempre lo tuvieron) por el voto de la gente. Y viene bien decir “de la gente” y no  por el voto “popular” que es otra cosa. La gente individual, sola frente a la pantalla del discurso único, criada y engordada para saltar encima del que le tendía la mano. Así fue y ya está.

Ahora lo que sigue: 
“El siguiente paso al pago a los buitres es el retorno a las auditorías anuales del FMI, que tradicionalmente el organismo utilizó para bajar línea sobre la necesidad de aplicar recetas económicas ortodoxas. El gobierno espera que en setiembre tenga lugar esa evaluación.”

Como decía el General Cangallo: El que no tenga cabeza para prever, tendrá espalda para aguantar. Nosotros mientras, seguiremos haciendo política contra la entrega, cuidar el laburo, tratar de hacer menos terrible lo terrible. Y saldrá bien y saldrá
mal.

Eso, hasta volver y rehacer la casa, como siempre lo hemos hecho.


* Las citas corresponden a Página 12 del 14-04-2016, págs. 16 y 17.

martes, 12 de abril de 2016

ASOMADA (asomados)

En la ventana, tomada de la reja con la mirada hacia la calle, hacia la gente. Es de noche en Recoleta… parece que el peronismo cada tanto se manda la jugarreta de cagarse en los barrios de la gente como ellos. Fíjese, porque esa ventana de anoche traía otra ventana a la que, salvando las diferencias de la escala del original, se asomaba Perón de pijama en Gaspar Campos (del “buen” Vicente López). Y está también el Hogar de Tránsito n° 2 para madres solteras, que Evita puso en un palacete cerca del Botánico. Parece a propósito.

Y si, el peronismo es a propósito. Y la última versión del peronismo gobernando es esa Señora a la que muchos temen, muchos envidian, y muchísimos más aman profundamente. Y estas tres situaciones pueden estar entre los propios, sólo las dos primeras entre los otros (en su caso, completan el trío con el odio).

Estamos viviendo la epopeya del último gobierno peronista. Uno sabe que, por las características que tuvo y tiene el llamado kirchnerismo, hay gente y mucha gente que se siente representada absolutamente en Cristina FK sin ser peronista. Y ningún problema. Paralelamente y en espejo hay peronistas que se sientes mal pagados, echados a un lado, invisibilizados, heridos por la forma de gobernar país y movimiento de la Señora. Lástima por ellos, se pierden la mejor parte del amor. Pero bueno, así es. El peronismo es un caballo nunca acostumbrado a la montura y corcoveador, el jinete tiene a veces que talonear feo para que vaya adonde tiene que ir. Hay otros peronistas que se reconocen kirchneristas por peronistas, y eso da para una larga charla que tiene que ver con la historia y la magia.

Estos cuatro meses han sido terribles, qué duda cabe. Terribles para los que sabíamos lo que venía y por eso votamos a Scioli, terribles también para los que no sabían nada y votaron a Macri (a diferencia de los que si sabían y necesitaron de los que no sabían). Terribles los despidos y la destrucción del Estado social, horrible decir que esos trabajadores son “ñoquis”. Una desgracia el afán y la convicción del endeudamiento porque están vendiendo la Patria los vendepatrias, y un coro de tarados y de traidores los miran pasar. Ha sido brutal que caigan las retenciones, que suban las tarifas, que caigan los subsidios al transporte. Ilegal y desfachatado la vendetta con la ley de medios. Absurdo el destino de ver como todos los días, el país que habíamos conseguido se va por el inodoro. Y van cuatro meses.

Por eso la vuelta de Cristina fue una fiesta, un llanto, un querer tocarla, un estar, un “todo va a estar bien” para muchos y muchos y muchos y muchos en toda la Patria. Debería ser un orgullo para todos los peronistas que una ex Presidenta peronista convoque naturalmente tal devoción. Para muchos lo es.

El peronismo a los Kirchner les debe haber espantado el virus liberal de Menem, el tradicionalismo anquilosado de Duhalde; haber mostrado a otra generación de dónde venía eso de “Perón, Perón”, y qué quería decir Libre, Justa y Soberana. Si no se entiende esto, no se entiende nada.

Con los menos también, los enormes problemas de comunicación, la terca soberbia agazapada, los errores, las indisculpas y los destiempos. Con todo. Y así y todo, el brazo en alto saludando refresca la noche. Indica un peronismo que aún convoca y es convocado; un más allá de los límites que debe definirse y reinventarse.

Hay una relación en silencio inescrutable para los no iniciados. Por suerte, los iniciados son(mos) demasiados. Hay un algo en el aire. Hay un algo entre ella y nosotros. Decir cualquier cosa que no sea “amor”, es bajarle el precio.