jueves, 21 de marzo de 2013

ONLY BLUE



Blue. Simpático, pero ilegal. El blue es el dólar ilegal, algo así como una muestra del plan económico que no puede mostrar la oposición a ultranza. Que llegue a $ 10.- como le deseaban (amenazaban) a Kirchner.

Inventar un dólar (paralelo), unirlo a la inflación (descontrolada), hacerlo la medida de todas las cosas, convencer de que es el test por excelencia de cómo marcha la economía. Enloquecer. Sobre todo a los que no se manejan con dólares. Que tengan miedo (porque todo se va a la mierda).

En eso andan. En estos días el blue aumentó “en un día 48 centavos y se ubicó en $ 8,70 para la compra y $ 8,75 para la venta.” (tal vez cuando leas esto, está un poco más). (…) “Lo que están buscando es que haya una psicosis colectiva para forzar una devaluación. Pero este gobierno nunca va a tomar esa medida, un ajuste cambiario no tiene ninguna posibilidad de que se concrete’, subrayó la fuente oficial.”

Ahora bien… “Los especialistas financieros coinciden en que el mercado del dólar ilegal es reducido y que opera unos U$S 20 millones por jornada, pero también en que tiene un impacto muy fuerte sobre las expectativas económicas por la amplificación que le dan los medios a la evolución alcista.”

Las citas están extraídas de un artículo del Equipo de Economía del diario Tiempo Argentino (jueves 21/03/2013, págs 4 y 5), como las declaraciones del economista Roberto Feletti (titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados) que siguen:

“No va a haber un cambio brusco, el gobierno ha logrado manejar el sector externo con la flotación administrada, que la adapta para preservar el empleo y que no se pierda la competitividad de la economía, pero que tampoco haya una transferencia de renta hacia los exportadores y en contra del salario.”

(…) “Creo que entre los que alientan un golpe de mercado, hay que nombrarlo a Bussi, que impulsa la no exportación de granos. Lo que buscan es restringir el ingreso de divisas. Buscan debilitar al sector externo. Bussi dijo que no había que exportar para poner de rodillas al gobierno, igual que con la 125.”

(…) “…también tenés a los especuladores y a aquellos sectores que se sintieron golpeados porque el gobierno habló de tocar las comisiones que cobran los bancos para sostener el acuerdo de precios con los supermercados.” Clarito, clarito Feletti.

Uno desearía que los “mercados” estuvieran pesificados en su totalidad (legal y realmente), que justificando su uso se pudiera adquirir moneda extranjera (y no para atesorar si convenimos que eso no se hace más, es decir ahorrar en dólares), que se pudiera invertir (sobre todo el pequeño ahorrista) en fondos de inversión como el de YPF con una rentabilidad razonable, por ejemplo. Que el Impuesto a las Ganancias no golpee (y mucho) a los que comienzan a poder ahorrar algo. Uno desearía, claro.

Pero nada de lo dicho en el último párrafo borra la realidad de que el golpe de mercado es la mejor herramienta, la más útil en un país postneoliberal en tren de reemplazar a los tanques y al comunicadonúmerouno. La usan, la usarán, porque saben que sirve.

Néstor hablaba de salir del Infierno y creo que salimos. Pero, lo que seguía era el Purgatorio (habría que pedir ahora su reestablecimiento, ya que Benedicto lo había anulado) y ahí estamos. ¿Purgando qué? Culpas de otros, saqueos de algunos, miedos colectivos, siempre hay algo. Ocurre que en el Purgatorio se da la puja entre los que buscan el billete de Evita y los que tratan de rapiñar un blue.


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